Resumenes de las ponencias
Resumen: En el panorama actual de la salud ocupacional, los factores de riesgo psicosocial han transitado de variables subjetivas a riesgos tangibles que derivan en enfermedades profesionales graves. Desde las advertencias de la Asamblea Mundial de la Salud en 1972 y el reconocimiento de la OIT en 1984, en México el marco legal ha evolucionado hasta de la creación de la Norma Oficial 035 (2018), orientada a promover entornos organizacionales favorables.
Estos factores pueden provocar trastornos de ansiedad, del sueño-vigilia y estrés grave, derivados de la naturaleza de las funciones, jornadas laborales y violencia laboral. Su impacto es acumulativo y se clasifica en riesgos vinculados al contenido y organización del trabajo, el contexto laboral y las interacciones sociales. Los peligros psicosociales, como el estrés, mobbing y burnout, son el preludio de patologías orgánicas.
Desde la neurobiología, la exposición prolongada a estresores laborales causa la hiperactivación persistente del eje Hipotálamo-Hipófisis-Suprarrenal (HPA), manteniendo niveles elevados de cortisol y catecolaminas. Esto culmina en enfermedades cardiovasculares, trastornos musculoesqueléticos y el síndrome de burnout, este último mediado por disfunciones en la corteza prefrontal y la amígdala que desregulan las respuestas al estrés a largo plazo.
Dada la relación entre el tiempo de exposición a ambientes desfavorables y el desarrollo de patologías, las regulaciones globales pretenden establecer medidas de prevención según el modelo de Leavell y Clark. Resulta urgente que la gestión de riesgos psicosociales se exija con el mismo rigor que los riesgos físicos, requiriendo la participación coordinada de empresas, gobierno e instituciones de salud.
Resumen: El aprendizaje profundo es un área fundamental de la inteligencia artificial que permite el análisis de grandes volúmenes de datos mediante modelos basados en redes neuronales profundas. Su aplicación en el análisis y la prevención de la depresión ha facilitado la identificación de patrones conductuales y emocionales a partir de diversas fuentes de información, contribuyendo a una detección más temprana y precisa. Por lo tanto, esta plática se centra en el uso de técnicas de aprendizaje profundo para el análisis, detección y prevención de la depresión, así como en la discusión de sus principales avances, retos y aplicaciones en el ámbito de la salud mental.
El síndrome de burnout es uno de los principales riesgos psicosociales en la salud ocupacional y su evaluación sigue siendo mayormente subjetiva. Nuestra investigación propone un enfoque diferente: utilizar señales fisiológicas y conductuales, como la actividad electrodérmica y la voz, para identificar patrones asociados al Burnout mediante modelos de aprendizaje automático. Esto plantea una idea clave: el burnout no solo se reporta, sino también se manifiesta en el cuerpo y en la conducta de forma medible. Desde la perspectiva del bienestar y la salud ocupacional, este enfoque abre la posibilidad de avanzar hacia evaluaciones más objetivas y, sobre todo, hacia una detección más temprana del riesgo psicosocial.
Esta charla propone un análisis de los riesgos psicosociales en el trabajo desde una perspectiva psicoterapéutica, de género y derechos humanos.
Se abordará cómo las condiciones laborales, atravesadas por desigualdades estructurales, impactan en la salud mental de las personas trabajadoras, favoreciendo la aparición de estrés crónico, desgaste emocional y otras formas de malestar.
Se discutirá la necesidad de superar enfoques centrados exclusivamente en la adaptación individual, para incorporar intervenciones que consideren el contexto social, las relaciones de poder y las brechas de género. Asimismo, se plantearán claves para la prevención y atención del estrés laboral desde modelos basados en evidencia, orientados a la promoción del bienestar, la dignidad laboral y la corresponsabilidad institucional.