Antes de lanzarnos a crear un negocio, definimos con ayuda de nuestro profesor cómo iba a ser nuestra empresa. Para ello nos ayudó el minicanva, una forma sencilla de marcar los diferentes objetivos de nuestro proyecto de negocio. Para ello organizamos la información en cuatro partes:
Producto/Servicio, donde describimos los cursos que hacemos (WhatsApp, videollamadas, seguridad digital, etc.)
Clientes, personas mayores y centros de mayores o residencias como nuestro público
Canal, explicando cómo llegar a ellos (clases presenciales, redes sociales y alianzas)
Relación, centrándonos en un trato cercano y seguimiento personalizado.
También realizamos un análisis DAFO: resaltamos fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas.
Finalmente, organizamos todo de manera clara y con listas para que fuera fácil de comprender.
Los detalles de este proceso los puedes leer aquí.