Según un estudio de la EFSA (Máxima autoridad europea en Alimentación) indica que dos de cada 10 niños consumen bebidas energéticas y señala algunos de los efectos adversos que puede provocarles:
-Trastorno del estado de ánimo, baja autoestima y depresión.
-Mala calidad del sueño.
-Obesidad
-Problemas dentales y óseos.
-Aumento de la tensión arterial.
-Aumento de hiperglucemias.
-Interacción con medicamentos.
-Puede empeorar afecciones cardiacas preexistentes.
-Empeoramiento del asma.
-Empeoramiento del rendimiento escolar .
La combinación de bebidas energéticas y alcohol puede provocar, tanto en adultos como en adolescentes efectos indeseables como alteraciones cardíacas como taquicardia, palpitaciones, aumento de la presión arterial, falta de coordinación motora…