Esta ciudad se sitúa en la zona interior de España, en el noreste de la región de Castilla – La Mancha. La capital de la provincia es la ciudad de Cuenca, cuya ciudad histórica fortificada está declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. En ella también existen las huellas de nuestro genial arquitecto, Andrés de Vandelvira.
CATEDRAL DE CUENCA: CAPILLA DEL ARCIPRESTE BARBA.
La Capilla fue construida y dedicada a San Julián por el Arcipreste de Cuenca y Canónigo de la Catedral, D. Antonio Barba el año 1569 y se encuentra junto a la Capilla Vieja de San Julián. Posee una espléndida portada renacentista del arquitecto Andrés de Vandelvira de 1568 y una fantástica reja de Hernando de Arenas fechada también en ese año.
En su interior el Arcipreste la dotó con un retablo renacentista también, al gusto de la época, en un retablo barroco. Su parte central hasta ahora albergaba un lienzo de San Julián recibiendo la palma de manos de la Virgen, copia del siglo XVIII del de Andrés de Vargas de la Capilla de la Virgen del Sagrario.
Tras la anteriormente citada Capilla de S. Julián, en el semicírculo de la parte trasera de la Capilla Mayor, se encuentra junto a ella esta otra Capilla del Arcipreste Barba, fundada por Antonio Barba, Arcipreste y Canónigo de la Catedral en el año 1567.
Probablemente fuera Andrés de Vandelvira el autor de la traza de esta Capilla, a la sazón maestro de obras de la Catedral, terminándose la misma en el año 1568.
La reja con que se cierra la Capilla es una obra atribuible al artífice rejero conquense Hernando de Arenas.
Está formada en sus laterales por dos pilastras finamente acanaladas y con capiteles que le sirven de marco, y junto a ellas, al interior, un grueso barrote a cada lado para sujeción de cada una de las hojas, también con sus capiteles, contando cada hoja con cinco barrotes torneados de menor grosor.
El cuerpo principal de la portada tiene dos columnas con fustes estriados y capiteles de orden corintio, con una cornisa sobre ellos, mientras que en las enjutas del arco de medio punto y tallados en la piedra hay dos bajorrelieves en los que se representan la Fortaleza y la Justicia.
El arco engloba el montante de la reja, de chapa repujada, con el escudo del fundador en el centro (con dos calderos y dos castillos); por encima una cornucopia rebosante de frutas y sostenida por dos ángeles, y otros dos por debajo de ellos sosteniendo el escudo, y con otros dos ángeles más pequeños a cada lado; bajo el escudo, y como símbolo de la muerte están figuradas dos calaveras con sus tibias.
Fuera de la capital podemos descubrir otras obras de Andrés de Vandelvira. En este caso, iremos hasta la pequeña localidad de San Clemente, al sur de la provincia de Cuenca; así como al monasterio de Uclés, al sector noroccidental de dicha provincia, donde nuestro protagonista dejó parte de su legado.
La casa consistorial de San Clemente es un edificio civil situado en la localidad española de San Clemente, a unos 100 kilómetros de la capital provincial.
Edificio de estilo renacentista, dentro de la línea del clasicismo puro, en esquina de forma rectangular, con dos plantas más un torreón, coronado por un gran escudo Real de los Austrias. Es obra del arquitecto Domingo de Zalvide y fue construido en el siglo XVI.
La construcción del edificio ha sido relacionada también con el maestro cantero y arquitecto Andrés de Vandelvira (1509-1575), que habría ejercido como tracista.1 La fachada está dentro del conjunto de la Plaza Mayor, que en su época estuvo completamente porticada.
Fue declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1980. La Casa Consistorial fue declarada Bien de Interés Cultural el 19 de febrero de 1992.
Andrés de Vandelvira llegó a Uclés a mediados de marzo de 1530, como maestro de cantería para trabajar en las obras del convento que entonces se iniciaban, a las órdenes de su suegro, el arquitecto Francisco de Luna. Encontraba como lugar de residencia una villa aparentemente pequeña pero de notable importancia como sede administrativa y militar de la Orden de Santiago, que ejercía desde aquí el control de un amplísimo territorio que se extendía por gran parte de la Mancha occidental. Un lugar entonces sometido a graves tensiones internas, con una serie de conflictos encadenados cuyas consecuencias se transmitían al entorno circundante, tanto la villa como las obras del monasterio a las que se dedicaba el joven Vandelvira.
Se conoce, por tanto, que en 1530 había empezado su actividad de cantero en Uclés donde coincide con el gran arquitecto Esteban Jamete y terminaría siendo entre 1560 y 1567, maestro mayor de obras de la Catedral de Cuenca. Coincide su paso por Uclés con la época de la puesta de la primera piedra del Monasterio, y desde aquí vemos en el maestro una evolución hacia el Clasicismo más estricto. Este hombre del Renacimiento, le transmitió a su hijo Alonso su ciencia, y de ahí la obra de Alonso de Vanldevira.
Patrimonio artístico y cultural andaluz. IES. Sierra de las Villas.