Andrés de Vandelvira fue uno de los mayores arquitectos del renacimiento en la España del siglo XVI. Su obra, reconocida internacionalmente, constituye uno de los mayores exponentes del renacimiento Español, siendo un artista de calidad excepcional a la altura de los mayores maestros de la historia de la arquitectura.
Nació en la localidad de Alcaraz, en la vecina provincia de Albacete, en el año 1509. Fue hijo del también arquitecto, Pedro de Vandelvira, y terminó casándose con Luisa de Luna, natural de Villacarrillo, con la que tuvo siete hijos, uno de los cuales, Alonso de Vandelvira, escribió un libro Libro de cortes de piedra, que ayudó a que fuera conocida la obra de su padre.
En este municipio jienense fundó una capellanía, en la Iglesia Parroquial de Villacarrillo, a favor de su hijo el presbítero y licenciado Pedro de Vandelvira, acopiando la mayor parte de su patrimonio en dicha localidad. En esta villa trazó y dirigió la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, la cual consta de tres naves divididas por cinco columnas corintias por banda y el retablo mayor y colaterales, siendo una de sus primeras y grandes obras en la provincia de Jaén.
Con 21 años Andrés de Vandelvira participará en las ambiciosas obras del Convento de Uclés, obra iniciada por Francisco de Luna (su suegro) en 1529; su participación, a la sombra de la escuela plateresca toledana, es uno de los ingredientes formativos de su personalidad.
Instruido por su padre, que había estudiado en Italia, fue un varón de gran cultura; conocía los tratados más famosos de la época, y los puso en práctica gracias a los mecenas que encontró, principalmente en la provincia de Jaén, como la misma iglesia, y los nobles relacionados con la familia Molina, como Francisco de los Cobos y Molina, protector de su padre. De ahí la importante vinculación de este arquitecto con la ciudad ubetense.
Fue el inventor de la bóveda vaída y de otras ingeniosas soluciones constructivas, como los balcones esquinados o puertas esquinadas. Entre sus obras más notables está la Sacra Capilla del Salvador, realizada en Úbeda sobre un proyecto inicial de Diego de Siloé, por encargo de Francisco de los Cobos.
Tras esta obra, vienen muchas otras, como la capilla de los Benavides, en el convento de San Francisco de Baeza, una obra maestra (por desgracia perdida en parte tras el terremoto de 1755); la intervención en la catedral de Baeza o en el Antiguo Convento de Santo Domingo de La Guardia de Jaén, el actual Ayuntamiento de Úbeda o la mismísima Catedral de Jaén, obra también iniciada por su padre, Pedro de Vandelvira en 1540. En este majestuoso templo ejecutó las obras que su padre había trazado especialmente la fachada de mediodía, la sala capitular, el panteón, la sacristía y las capillas del lado de la epístola.
Una de sus últimas obras, en las que muestra una gran pureza de estilo es el Hospital de Santiago, nuevamente en Úbeda. Falleció en la ciudad de Jaén en 1575 siendo enterrado en la Iglesia de San Ildefonso de dicha ciudad.
Patrimonio artístico y cultural andaluz. IES. Sierra de las Villas.