¡Bienvenid@s de nuevo!
Soy Andrés, profesor de Matemáticas en el IESO Quercus (Terradillos), y paticipante en el programa de jobshadowing del proyecto Erasmus+. En esta ocasión, voy a pasar tres días visitando un par de centros de educación secundaria en Harderwijk, Países Bajos, junto con mi compañera Helena, donde recogeremos algunas impresiones sobre el funcionamiento del sistema educativo y la forma de trabajar en clase, para compartir con la comunidad de profesores de secundaria a través de este sitio. En esta ocasión, hemos viajado junto a Teo y Bego, dos compañeros del IES Poeta Claudio Rodríguez de Zamora, que realizarán su observación en las disciplinas de Orientación y Atención a Necesidades Educativas especiales.
La institución RSG Slingerbos|Levant cuenta con dos centros en distintas zonas del área de Harderwijk, y ofrecen los tres niveles académicamente más selectos de los 4 en que consiste el sistema Holandés ("VWO", con acceso a universidad; "HAVO", Secundaria General Superior; y "MAVO", Secundaria General Media).
Aquí voy a observar las metodologías y planteamientos llevados a cabo en sesiones de distintas materias de ciencias, casi siempre con grupos bilingües (inglés): Matemáticas, Informática, Física, Química y Biología.
El horario del centro se organiza según 8 sesiones lectivas de 45 minutos, con, algunos días o para algunos grupos, una 9ª sesión, y dos descansos de 20 minutos. Sin necesidad de sirenas y sin contar con un tiempo específico entre sesiones, los alumnos se desplazan al aula o laboratorio de la materia correspondiente a la siguiente clase.
En la primera mañana, nos recibe en el centro Levant, Yavanna, nuestra huésped Erasmus+ y profesora de Historia, así como "mentora" de un grupo de alumnos (algo comparable con nuestra tutoría). Tras un rápido tour por el centro (el más pequeño de los dos) ya somos conscientes de la gran diferencia en recursos económicos (o en cómo se invierten), calidad y buen cuidado de las instalaciones, y comodidades disponibles, tanto para los estudiantes como para la plantilla de profesores.
En Holanda, la gestión de los centros tiene un caracter que recuerda a algo privado, siendo ellos los responsables, por ejemplo, de la selección del profesorado. Por otro lado, los exámenes nacionales a que se someten los alumnos al final de la etapa ponen un listón común que sirve, entre otras cosas, para mantener la calidad uniforme entre centros, o tomar la decisión de su cierre o renovación, si fuera necesario.
Tras tener claro mi horario para estos días, que incluirá, durante la estancia en los centros, un ligero almuerzo (único entre desayuno y cena entorno a las 18h) y varios cafés o infusiones... me dirijo a la clase de Matemáticas de la sección bilingüe, donde compartiré unas cuantas sesiones con Erik, profesor de la asignatura y de ICT (Informática).
En cada aula, los alumnos disponen de un lugar donde dejar su teléfono móvil, que solo usan en las zonas comunes.
La sesión consta de una breve ejemplificación o explicación del profesor, no más de 10 minutos, y de un trabajo individual o colaborando según necesiten, con los compañeros, con los que se sientan en parejas. La predisposición a la tarea puesta es bastante adecuada. Disponen de libros de la asignatura, y algunos usan su versión digital en tablets personales. El profesor puede así centrarse en resolver dudas individuales sobre los ejercicios. Aprovecho para conocer algunos alumnos, preguntándoles o respondiendo a su curiosidad sobre mí, donde me demuestran un muy buen nivel conversacional de inglés. En estas clases, solo se les permite usar este idioma, y no es raro escucharles hablar en inglés aún cuando salen por la puerta de clase.
Más tarde pude conocer a Wesley, profesor de Química. Tenía prevista una sesión práctica, que sirve de entrenamiento a los estudiantes para enfrentarse a el examen de laboratorio que también tendrán en sus pruebas nacionales. Se pretende así que desarrollen las destrezas básicas y se desenvuelvan en los laboratorios de Física, Química, o Biología, para los procedimientos fundamentales de cada materia. El equipamiento del laboratorio es admirable. Cada puesto grupal dispone, entre otras cosas, de tomas de agua y sumidero, o tomas de gas, y el material concreto del experimento en curso lo proporciona un Técnico de Laboratorio. Sí, hay personal específicamente contratado para atender a los laboratorios de Ciencias, en cuyas prácticas intervienen para organizar el material, vigilar la seguridad y el buen uso, y contribuir al aprendizaje planteando preguntas a los estudiantes.
Vuelvo con Erik para presenciar una clase de ICT, aquí tienen tarea asignada, que consiste en distintos retos de programación por bloques. La plataforma que utilizan (Swift) es atractiva para los estudiantes, pues muestra un escenario tridimensional junto al código por el que un personaje se desplaza según las instrucciones programadas, con distintos objetivos o funciones y características de las losetas en que se encuentren. Es un entorno similar al que propone code.org, que propone un escenario bidimensional.
Para acabar la mañana, visito una clase bilingüe de Biología, con Thom, un profesor que realiza también sesiones de formación para sus compañeros en metodología CLIL. Sus grupos están preparando exámenes próximos de la asignatura, así que les propone pautas de trabajo para ello. Durante la sesión, eligen una o más opciones de las que les presenta, que incluyen el repaso de los test de evaluación de su libro digital para comprobar qué no saben aún, realización de un glosario de términos clave, etc.
Durante este segundo día, estuvimos en el instituto de Slingerbos, a una media hora por carretera del visitado ayer. Es un edificio mucho más grande, y eso se hace notar también en el control sobre los estudiantes, que aquí es algo más complicado. En todo caso, los dos centros cuentan con multitud de áreas comunes donde los estudiantes pueden trabajar, y es común ver a los estudiantes por los pasillos desde las ventanas de las clases durante las propias sesiones, ya que la organización del horario y la independencia que se da a los alumnos es muy distinta a lo que estamos habituados en España. No es extraño ver cómo, durante alguna hora libre, los estudiantes toman su bicicleta para alejarse del centro o pasarla en casa. La periferia de los institutos ni siquiera cuenta con cercado.
Además de repetir con algún profesor de ayer, pues ellos también se mueven de un centro al otro, pude asistir a algunas clases de Física, donde de nuevo coincidí con una sesión experimental, mucho más frecuentes que lo suelen ser en España. Los estudiantes debían descubrir la Ley de Ohm, guiados para realizar medidas de corriente y diferencia de potencial en un circuito sencillo, con una fuente de alimentación y un elemento resistivo, y los correspondientes multímetros.
El trabajo, de nuevo, era bastante autónomo, siguiendo el guión de la práctica, pero tanto profesor como técnico de laboratorio iban revisando los montajes, los resultados, o planteando cuestiones. Una de las ventajas de disponer de un aula por cada asignatura o profesor (laboratorio, en este caso), es la posibilidad de exponer a los estudiantes a más material relacionado con cada asignatura, así como elementos gráficos o experimentales que incentiven su curiosidad y motivación.
En el último día pude ver algunas sesiones más de Matemáticas, Biología, o ICT, aunque ya no con nuevos profesores ni grandes novedades. Pudimos observar durante la primera mitad de la mañana en el centro de Slingerbos y más tarde en el de Levant, de forma que nos pudimos despedir de muchos de los profesores y grupos con los que habíamos estado antes. La flexibilidad del sistema en cuanto a organización comprende, entre otras cosas, la posibilidad de cambiar completamente los horarios de cada clase de una quincena para otra, o modificaciones puntuales como la que pudimos ver ayer: las clases fueron sistemáticamente acortadas hasta los 30 minutos para poder comprimir la jornada y dejar hueco a una reunión del profesorado y resto del personal. Esto también es distinto de a lo que estamos acostumbrados en nuestro sistema, tanto en los cambios imprevistos como en las reuniones, que solemos hacer fuera del horario lectivo habitual.
Sin mucho más tiempo para compartir con los compañeros Holandeses, nos despedimos ya de esta pequeña ciudad tradicionalmente pesquera, de edificios de ladrillo con dos plantas, situada en un entorno lacustre, rico en vegetación y avifauna, ¡que vió doctorarse a Linneo!, repleto de los típicos molinos aerogeneradores y atravesado por canales, diques... y carriles bici holandeses, tan distinto del ecosistema de encinar en que se encuentra nuestro centro.
Vuelvo a agradecer esta posibilidad tanto al equipo del IESO Quercus (David, M. Ángeles, Eva...) como a mis compañeros de viaje (Helena, Teo, Bego), y a nuestros huéspedes holandeses, quienes han estado atentos a cualquier cosa que pudiéramos necesitar durante estos días.
Gracias por tu visita y ¡hasta la próxima!