MARTA LUJÁN, 1º BACH HCS
La paz es una palabra muy corta y sonora, es un estado de bienestar, tranquilidad y seguridad, todo lo contrario a la guerra. Es un estado de armonía libre de conflictos.
La paz es una cualidad que todos queremos, que es deseada por todas las sociedades y culturas.
Mantener la paz implica la práctica de valores como la justicia, la tolerancia…
La paz es un valor que se busca conseguir en toda relación o ámbito social, ya que permite fortalecer los vínculos y el desarrollo de sociedades más justas y armónicas.
Varios autores y personajes célebres dieron sus opiniones sobre el concepto de la paz:
Mahatma Gandhi – Abogado y político indio. “No hay camino hacia la paz, la paz es el camino”.
Immanuel Kant – Filósofo alemán. “La paz no es un estado natural en el que los hombres viven unidos. El estado natural es más bien el de la guerra, uno en el que, si bien las hostilidades no se han declarado, existe un riesgo constante de que estallen. No alcanza con evitar el inicio de las hostilidades para asegurar la paz. Por esto, la paz es algo que debe ser implantado”.
Eleanor Roosevelt – Escritora y activista estadounidense. “No basta con hablar de paz. Uno debe creer en ella y trabajar para conseguirla”.
La paz es uno de los valores fundamentales. Es por medio de la paz que los individuos pueden sentirse a gusto y en armonía consigo mismos y con su entorno social. El objetivo de la paz es eliminar la violencia.
CELIA GALLEGO, 1º BACH HCS
Palabra muy corta, pero con mucho significado detrás.
Es algo que todo el mundo tiene derecho a disfrutar y que, desgraciadamente, hay personas que no pueden ejercer.
Aunque la definición de paz es la ausencia de conflictos, no solo consiste en eso; la paz también se basa en aceptar las diferencias, tener la capacidad de escuchar a los demás, respetar y apreciar a las personas.
En pocas palabras VIVIR TRANQUILO.
Está bien ir tranquilamente por la calle paseando sin ninguna preocupación y, sin embargo, hay personas que no lo pueden hacer, porque su país está en guerra y no pueden salir, o situaciones en que a una persona la están acosando y no puedan dar un paseo tranquilo por miedo.
Es importante apoyarnos los unos a los otros, tratándonos con amor y respeto. Podemos ayudar al que lo necesite: a nosotros no nos cuesta nada.
Tenemos que luchar día a día para poner fin a nuestras diferencias.
Las guerras afectan a familias inocentes que las obligan a irse de sus casas, huir de su país y encontrarse en otro lugar completamente distinto sin ni siquiera saber su idioma.
Debemos abrir nuestra mente para vaciarla prejuicios y llenarla de amor, comprensión, respeto y libertad.
Hay que poner fin a la violencia, al maltrato, la explotación, la tortura y las guerras para tener justicia hacia todas las personas.
Todo el mundo unido puede conseguir la paz, aquella que todo el planeta tiene derecho a ejercer.
“La palabra PAZ es aquella que más veces ha querido escuchar la humanidad”
LA PAZ
LEYRE GALLEGO ARROYO 4º A
La paz es un objetivo mundial, un sueño que todo país promete y busca; pero si todos la deseamos y sabemos todo el bien que conlleva, ¿ por qué no la cuidamos, por qué hay guerras?,¿ por qué el poder de territorio y político va primero?, ¿ no son más importantes los miles y millones de vidas de personas que se cruzaron en el camino del ansia de poder de otros? ¿por qué y se les llaman crímenes de guerra y tan solo ponen una mísera multa al país y dejan a muertos, heridos, personas que pierden todo y que nunca lo volverán a recuperar?
No deberían existir día de la paz, ni nobel de la paz ni ningún premio, como no tendría que haber día de la no violencia de género: todos los días deberían ser los días de la paz , y que nadie ganase un reconocimiento por lo que dice o lucha por ella, puesto que debería ser un requisito en el día a día de nuestra sociedad y nadie por que diga o luche por ella, ya que no habría que luchar por ella, gane un reconocimiento como ente maravillosa.
La paz debería ser un hecho que no valoremos como algo excepcional, ya que es fundamental para nuestras sociedades y se me rompe todo al ver todas las guerras y que vivamos en un mundo donde tuvo que haber dos guerras mundiales.
LA PAZ
MIRIAM GUERRERO ARELLANO 4º ESO
La paz es nuestra esperanza de que termine la violencia, es nuestra búsqueda de amor, de un mundo mejor, es el último suspiro de una guerra, y sin duda la paz son nuestros derechos.
Hoy en forma de texto, y apoyándome en un libro llamado La piel de la memoria, voy a denunciar la esclavitud infantil.
La piel de la memoria es un libro que trata de la vida de un niño africano llamado Kalil Mtube, que con tan solo once años es vendido y obligado a trabajar en una plantación de cacao; a pesar de que conseguirá escapar tendrá un largo camino que recorrer para encontrar su libertad.
Lo que nos cuenta este libro no sucedió con esos nombres exactamente, ni tampoco con esas caras que se nos describen, pero pretende dar visibilidad a la explotación que, hoy en día, todavía sufre una parte considerable de la población mundial. Kalil, en esta historia, representa a todos los niños que desgraciadamente todavía se encuentran en una situación de desamparo y explotación como es la esclavitud.
Al comienzo del libro hay una frase que dice: ``Que la amnesia y el silencio no maten por segunda vez a decenas de millones de esclavos´´. Tras leer esta frase y el libro por completo, decidí que la paz empezaba por la libertad, y que la libertad comenzaba por romper el silencio; es por ello por lo que he decidido escribir sobre este tema, para romper el silencio.
La Paz
CÉSAR MARTINS QUITETE DO AMARAL
Estos días me dieron mucho que reflexionar sobre el significado del término paz, partiendo de dos escenarios: el viaje que hice a uno de los lugares del mundo símbolo de la falta de paz que el ser humano es capaz de provocar, y un lugar en mi mente en el que, por desgracia, no encuentro paz.
El ser humano debería valorar más la paz, ya que en toda la historia documentada sólo hubo 268 años de paz, como leía estos días en uno de esos artículos de curiosidades.
La paz es un privilegio, a pesar de que cuando la disfrutamos por mucho tiempo, la tomamos como si estuviese garantizada siempre, por más que en la mayoría de la tierra no es así.
Este mes de enero estuve con mi clase en Auschwitz, lugar conocido por haber sido donde aproximadamente seis millones de personas fueron asesinadas por los nazis, y que también también significó el preludio para los polacos de lo que traería la ocupación soviética, responsable de otros pogromos. Aquel sitio es, como se nos indicó, un cementerio más que un museo.
El mundo últimamente se está convirtiendo en un lugar cada vez más hostil; las guerras que se empiezan y muchas otras que siguen y pocas que paran, casi ninguna. Conflictos en Israel y Palestina, Rusia y Ucrania, guerra civil en Sudán y otra en Siria… Debemos agradecer cada día por esto que debería estar en la vida de todos, y por ese motivo, hay que buscar la manera de llevar paz a la vida de los que no la tienen, ya que cada acto de bondad ayuda.
Dicho todo lo anterior, también la paz está en el interior de cada uno y en la sociedad que vivimos: el estrés que supone vivir abrumados por las tecnologías y las nuevas necesidades derivadas de ello nos dan la percepción de que no hay tiempo. Nos quedamos sin tiempo, ansiosos por terminar una tarea en una lista que no se acaba, un terminar que no acaba de finalizarse. Por eso es importante aceptar nuestra situación, y cómo es difícil lidiar con todo lo de nuestro alrededor y terminar sanos de mente, para así encontrar el momento de parar y dar un paso atrás conciliándose uno mismo con su mente y estructurando mejor nuestros quehaceres, y el tiempo libre tan precioso y raro que tenemos para disfrutar nuestras valiosas vidas, que así son, ya que todo pasa volando…
El 30 de enero se celebramos el día de la paz. La paz no sólo es la ausencia de conflictos. Convivir en paz consiste en aceptar las diferencias y tener la capacidad de escuchar, reconocer, respetar y apreciar a los demás, así como vivir de forma pacífica y unida.
O por lo menos eso es lo que dice internet, pero, ¿alguna vez te has planteado qué es realmente la paz para ti? Yo sí, y por eso escribo este artículo, pero antes de escribiros que es la paz para mí, necesitáis entender la historia de la paz.
¿Por qué el 30 de enero se celebra el día de la paz?
El Día Escolar de la No Violencia y la Paz se celebra cada 30 de enero porque en ese día, de 1948, fue asesinado Mahatma Gandhi, líder pacifista que defendió y promovió la no violencia y la resistencia pacífica frente a la injusticia y que fue asesinado por defender estas ideas, por un disparo de un extremista hindú.
“No hay camino hacia la paz, la paz es el camino”. Con esta frase histórica, Mahatma Gandhi sentenciaba uno de sus máximos valores y por lo que aún hoy es recordado: se puede luchar por ideales sin recurrir jamás a la violencia, bajo ningún motivo y desde ningún aspecto.
¿De dónde viene la paz?
La palabra paz proviene del latín pax y significa un periodo de estabilidad, o sea sin guerra, entre naciones. En este caso no me quiero referir a de dónde viene la palabra “paz”, me refiero, a de dónde viene la paz. La historia de la paz nació, oficialmente, en 1913 y ha seguido creciendo en las universidades, gracias a los esfuerzos de muchos activistas, académicos e intelectuales.
¿Cuáles son los 3 tipos de paz?
Paz directa: Regulación no violenta de los conflictos.
Paz cultural: Existencia de valores mínimos compartidos.
Paz estructural: Organización diseñada para conseguir un nivel mínimo de violencia y máximo de justicia social.
Ahora bien, ¿qué es para mí la paz?
Pues para mí la paz, sobre todo tiene que ver con el respeto y la escucha, lo que quiero de decir con esto, es que si tú tratas con respeto a una persona, la hablas con respeto, la escuchas y la entiendes, va a haber paz.
Para mí la paz es algo fundamental, que todo el mundo debería respetar, porque, ¿qué sería el mundo sin aunque sea un poquito de paz? Y por eso, aquí tenéis…
¿Qué hacer para fomentar la paz?:
Lo primero y más importante es, como ya dije antes, el respeto, si trata con respeto a todo el mundo ya estás poniendo tu granito de arena para fomentar la paz.
Otra cosa que puedes hacer es ser valiente, a muchos nos da miedo, y es normal, pero si ves que se están metiendo con alguien, tienes que ser valiente e intervenir.
Sara Sierra Crespo
Paz, muchas veces no te siento presente, ¿dónde estás? ¿Por qué me siento tan inquieta, tan angustiada, tan cansada? ¿Por qué no tengo esa paz interior de la que tanto he oído hablar?
¿Dónde está esa paz? Esa armonía que al mundo parece faltar… La paz está invisiblemente presente a diario. Solemos buscar la paz constantemente, pero nunca conseguimos encontrarla del todo.
Buscamos la paz pasajera, en nuestra canción favorita, en nuestro deporte favorito, en cosas terrenales... Y a veces nos la da, a veces. Y digo eso porque el nivel de inquietud en nuestro interior es mayor que ese momento pasajero de tranquilidad.
Debemos buscar la paz verdadera, la paz completa, la paz de Dios. “Es el momento para exhortar a Vuestra Caridad, según las fuerzas que el Señor me dé, a amar la paz y a suplicarla al Señor.” Dice San Agustin en su sermón 357.
La paz que Dios nos da no es simple serenidad, es algo que va más allá, es una calma en medio de los problemas de la vida.
A veces no se cree que la paz verdadera está en Dios, pero como dijo San Agustin; “Si eres amante de la paz, quienquiera que seas, compadécete de quien no ama lo que tú amas ni tiene lo que tú tienes”.
No es posible crear paz y armonía en el mundo hasta que uno hayamos alcanzado la paz y la armonía en su interior. Tenemos que empezar por nosotros mismos.
La paz del mundo está contenida dentro de uno mismo; ¿Por qué no dejarlo crecer y expandirse hasta que ya no quepa dentro de tu ser y tenga que explotar hacia afuera trayendo paz y armonía al mundo?
Todo comienza dentro de uno mismo, así que sé consciente del importante papel que desempeñas para ayudar a traer paz al mundo.
Nunca permanezcamos en silencio y culpemos a otros por la situación en el mundo, sino actuemos y hagamos algo al respecto.
“La paz no es la privación de guerra, sino una virtud que brota de la fortaleza del alma” como dijo Baruch Spinoza.
¿Quién no quiere poseer paz? Para tener la paz con el mundo, la paz con los demás, la paz contigo, primero tienes que encontrar esa paz con Dios. La paz con Dios significa que nuestras conciencias están limpias. Ya no tenemos el abrumador peso de la culpa que nos atormentaba porque esa culpa fue puesta sobre Jesús en la Cruz.
Vivir en paz es ofrecerle nuestra vida a quien sabemos que nos ofrece esa eternidad llena de una completa paz infinita.
Anónimo