Mejorar la gestión emocional en el aula de alumnado y profesorado.
Hacer del aula un espacio donde nos sentimos seguros/as.
Mejorar la interocepción como forma de autoconocimiento. Aprender con el cuerpo( identificar la emoción en el cuerpo y ponerle nombre)
Identificar aquellas emociones que favorecen los aprendizajes.
Utilizar la respiración consciente como herramienta para trabajar la calma.