Feminismo, desigualdad económica, desigualdad de género, acción colectiva, redistribución económica, políticas igualitarias, percepción, justicia social, adolescencia, clasismo, sexismo.
Formación académica
Graduada en Psicología, Universidad de Granada.
Máster en Psicología de la Intervención Social, Universidad de Granada.
Máster MAES Especialidad en Orientación Educativa, Universidad de Granada.
Doctora en Psicología, Universidad de Granada.
Logros
Estoy muy orgullosa de la investigación de mi tesis doctoral y cómo se ha ido desarrollando en el tiempo, encontrando hallazgos consistentes sobre cómo el feminismo promueve la reducción no solo de la desigualdad de género, sino también la económica a través de la percepción de dichas desigualdades. Además, me hace sentir también muy orgullosa que se haya valorado positivamente esta investigación y su divulgación en algunos concursos como el 3 Minute Thesis, donde recibí el premio del público en la final local.
"Profesora e investigadora en psicología social, con enfoque interseccional, que desarrolla medidas y evidencia causal sobre cómo la identidad feminista y la percepción de desigualdad impulsan la movilización y el apoyo a políticas de justicia social"
Identidad feminista e interseccionalidad.
Percepción de desigualdad de género (MuGIPS) y medición.
Desigualdad económica: creencias, marcos y efectos.
Juventud y educación cívica sobre desigualdad.
Lenguaje, estereotipos de liderazgo y sesgos de género + sexismo + actitudes hacia personas trans.
Nací y crecí en Granada en el seno de una familia multicultural, muy de aquí y muy de otros muchos sitios del mundo (Uruguay, Rumanía…).
Mi vida académica se ha desarrollado principalmente en la Universidad de Granada, aunque también he hecho estancias de investigación y trabajado en otros lugares como The Australian National University y la Universidad de Sevilla.
Me encanta salir a pasear por el Albayzín y el Sacromonte, tomar unas tapillas por el Realejo y pasar tiempo con mis amigas y amigos charlando, viendo películas y yendo de concierto. Claramente me pongo de mal humor cuando llevo mucho tiempo sin ir al cine y, especialmente, cuando en unas semanas no puedo escuchar música en directo. También me gusta el yoga y pasar tiempo en la playa o el campo. Además, algo que disfruto y sufro a partes iguales son las actividades creativas como la cerámica, la fotografía y recientemente (gracias a esta exposición!) el collage…¡Qué difícil es materializar lo que tienes en mente, pero qué guay encontrar nuevas formas de expresarse (además de los memes)!
Cuando era pequeña pensaba en ser psicóloga y maestra (algo que se asemeja bastante a algunas de las cosas que hago actualmente), pero siendo más joven también me imaginaba como fotoperiodista o corresponsal de guerra.
Retos en la carrera investigadora
Creo que los principales obstáculos que encontramos provienen de los recursos económicos que tenemos y de la construcción social de lo que es la ciencia, los proyectos con valía y la figura de las mujeres dentro de estos espacios.
No tenemos financiación suficiente, con todo lo que ello supone (precarización e inestabilidad laboral, sobrecarga, abandono de proyectos, clima extremadamente competitivo…), especialmente dentro de las áreas de la psicología más orientadas hacia las ciencias sociales y líneas de investigación cuya carga política y social es explícita. Cuestión que se agrava cuando estudiamos temas relacionados con grupos vulnerables o afectados por situaciones de injusticia y desigualdad como las mujeres, personas racializadas, migrantes, personas en situación de pobreza, desventaja económica o sinhogarismo, discapacidad…
Sumado a todo esto, también aparecen los propios miedos, dudas y sesgos. Miedo a no ser suficiente, no estar a la altura. Dudas sobre si esto se me da bien, si podré mantener el ritmo de producción científica y trabajo en general, si es lo que quiero, si se valoran nuestros logros y trabajo igual que el de otros compañeros…
Fortalezas y apoyos
Los obstáculos económicos son difícilmente salvables, pero el estrés producido por ello, así como por las dudas, miedos y sesgos, compartido es menor.
Es relevante destacar que la ayuda profesional (psicólogas/os especializadas/os) a veces es un paso a dar, si nuestro bolsillo lo permite. Aunque no resuelva estos problemas porque tienen un origen estructural, mi psicóloga sí que me ha ayudado a lidiar con ellos, poner en perspectiva las cosas que controlo y las que no, y también a no caer en las trampas y lógicas perversas que puede llegar a promover este sistema (autoexplotación, competitividad desmesurada…).
Además, para mí ha sido fundamental hablar. Hablar muchísimo. Especialmente con otras compañeras que estuvieran en mi misma etapa o un poco más avanzadas en la carrera académica. Generar redes de apoyo sólidas, conocer qué piensan y han vivido otras compañeras y también compañeros. Aunar fuerzas e intentar denunciar las situaciones de desigualdad que vivimos con el ánimo de progresar como grupos humanos y profesionales, y mejorar nuestro ámbito laboral.