Atención, control cognitivo, velocidad de procesamiento, neuroimagen, envejecimiento, trastornos neurológicos, neuropsicología.
Formación académica
Grado en Psicología, Universidad de La Laguna.
Máster en Investigación en Psicología Neurocognitiva, Universidad de Múnich.
Máster en Psicología General Sanitaria, Universidad de Granada.
Doctorado en Psicología, concretamente en la línea de Neurociencia del Comportamiento, Cognitiva y Afectiva (actualmente).
Logros
Mientras hacía el máster en Múnich, tuve la oportunidad de publicar un artículo como primera autora sobre la relación de las quejas cognitivas y la velocidad de procesamiento visual en personas mayores. Este es mi único artículo publicado hasta el momento y, aunque fue un proceso duro y estresante, estoy muy orgullosa de haber sido capaz de llevarlo a cabo puesto que aprendí muchísimo junto a mi supervisora Adriana L. Ruiz Rizzo. Además, también me dieron el Premio por la Investigación de las Mujeres en el campo de la Memoria, con el que tuve la oportunidad de presentar mi trabajo en un congreso y me invitaron a un programa de verano de investigación donde pude conocer a otras jóvenes mujeres científicas que iniciaban su carrera, así como a científicas ya reconocidas que nos transmitieron muchos aspectos de su larga experiencia. También, a título personal, estoy muy orgullosa de haber siempre seguido mi vocación, de haber sido aceptada en varios másteres de investigación en Alemania después de pasar por hasta 6 fases de selección en algunos de ellos. De haber sido capaz de sacar con éxito y aprovechar todas las enseñanzas del máster de investigación que realicé en Múnich. De haber sido capaz de liderar un proyecto y un equipo de investigación cuando trabajé en Hamburgo. En general, estoy muy orgullosa de todo lo que he sido capaz de aprender todos estos años y que me ha llevado a desarrollarme y enriquecerme tanto. Pero también estoy orgullosa de haber dicho “No” cuando había que marcar límites, de haber vuelto a España cuando vi que era el momento. Estoy orgullosa de siempre haberme escuchado.
"No todos los caminos llevan a Roma, pero todos mis caminos llevan a la Neurociencia"
Actualmente, investigo los mecanismos del decremento de la vigilancia a lo largo del tiempo y la divagación mental (“mindwandering”), tanto a nivel neural como conductual. Es decir, investigo por qué cuando estamos realizando una tarea, según avanza el tiempo nos resulta más complicado permanecer inmersos en la tarea, y comenzamos a divagar más mentalmente, quitando nuestra atención de la tarea y sumergiéndonos en nuestros propios pensamientos.
Nací en la preciosa isla de Tenerife, en las islas Canarias. Estudié en un colegio llamado Nuryana que llevaba por lema: “si hacemos niños felices, tendremos adultos responsables”. Crecí siempre llena de sueños y muy cerquita del mar. Siempre me apasionó la danza. Comencé a bailar ballet con 5 años y nunca más abandonaría el mundo del baile. Actualmente bailo salsa y bachata y estoy en el Grupo de Teatro y Danza de la UGR que me permite continuar evolucionando en la danza contemporánea. El mundo artístico siempre me ha acompañado y me gusta mucho el arte en cualquiera de sus formas: pintura, escultura, teatro, cine, fotografía, literatura…
Además, siempre tuve una curiosidad innata por el conocimiento. Recuerdo que solía decir: “no sé qué quiero ser de mayor, pero quiero seguir estudiando toda mi vida”. Me gustaba especialmente intentar comprender cómo funciona el cuerpo y la mente humanas. Me encantaba ver documentales sobre los misterios del cerebro humano y en cuanto supe qué significaba la palabra Neurociencia, quise que ese fuese mi camino.
De pequeña tuve varias profesiones que me interesaban, desde cajera de Mercadona, pasando por jinete y llegando a profesora de Matemáticas. Cuando crecí un poco más, empecé a entender aquello de ser investigadora y aquello de la Neurociencia. Aunque he tomado diferentes caminos y cambiado el rumbo en algunas ocasiones, el objetivo siempre fue el mismo: ser neurocientífica.
Retos en la carrera investigadora
En el camino ha habido, por supuesto, dificultades y obstáculos. Para empezar, tanto el cambio de carrera como el dejar el doctorado que comencé en Hamburgo conllevaron un proceso duro de decisión, de incertidumbre y de duda. Además, el proceso de mudarse a otro país y comenzar una nueva vida allá implica adaptarse a lo desconocido, hablar en otro idioma y mantener una mentalidad abierta para entenderse con personas de culturas diferentes. Aunque también es un proceso enriquecedor y bonito. Y el propio contexto académico también tiene sus dificultades, como los procesos de revisión de artículos, la búsqueda de financiación predoctoral, la exigencia de aprender constantemente y en tiempo récord habilidades de investigación y la responsabilidad de sacar adelante proyectos de investigación.
Fortalezas y apoyos
Mi vocación por la investigación en Neurociencia siempre ha sido una fuente de motivación muy importante para superar los obstáculos y seguir avanzando. También, ser muy trabajadora y contar con un alto nivel de inglés y alemán me ha ayudado a conseguir mantenerme siempre en el nivel que exigían en cada etapa. Además, la curiosidad y las ganas de aprender, el no tener miedo a estar algo perdida al principio y la confianza en que soy capaz siempre me ha ayudado a avanzar y a aprovechar al máximo las oportunidades que he ido teniendo. También he aprendido muchísimo tanto profesional como personalmente de mis mentores/as y compañeros/as. En otro orden, mi pasión por el baile me ha permitido tener una actividad que realizar en mi tiempo libre para desconectar y disfrutar, ayudándome a mantenerme a flote en los tiempos más difíciles.
También, mi familia supone un pilar fundamental de apoyo que, aunque lejos geográficamente, siempre están ahí no solo para ayudarme y aconsejarme en muchos procesos y tomas de decisiones, sino también emocionalmente. Son las personas con las que primero comparto mis preocupaciones, pero también las primeras que celebran mis éxitos. Y, por supuesto, el gran apoyo que hemos sido mi pareja y yo el uno para el otro, porque todos estos años en Alemania los hemos vivido juntos. Él también es investigador y también pasaba por situaciones similares que compartíamos. En todos estos años hemos sido un equipo y luchado contra los obstáculos como tal, además de impulsarnos y motivarnos mutuamente a seguir avanzando en nuestras respectivas carreras científicas.