Violencia de género, evaluación neuropsicológica, rehabilitación de las secuelas neuropsicológicas.
Formación académica
Grado en Psicología, Universidad de Jaén.
Máster en Neurociencias Básicas, Aplicadas y Dolor, Universidad de Granada.
Máster en Psicología General Sanitaria, Universidad Isabel I.
Posgrado de Especialización en Neuropsicología Clínica, Universidad de Almería.
Doctorado en Psicología, concretamente en la línea de Psicología Clínica y de la Salud, Universidad de Granada (actualmente).
Logros
Para mi, estar haciendo el doctorado es un logro muy importante ya que los profesores que he tenido a lo largo de mi vida me decían que no era capaz de tener una carrera, y ver todo lo que he conseguido hasta ahora me hace sentir orgullosa de mí misma. A día de hoy mi mayor ilusión es que las investigaciones que realizamos en el proyecto tengan una transferencia clínica real, que pueda ayudar a las mujeres supervivientes de violencia de género, ya que hemos creado una batería de evaluación computarizada y estamos testando un protocolo de rehabilitación neuropsicológica con realidad virtual que puede ser utilizado en los centros de atención a estas mujeres.
"Una trayectoria marcada por la perseverancia y la ilusión de poder mejorar la vida de las personas a través de la neuropsicología"
Violencia de género.
Evaluación y rehabilitación de las secuelas neuropsicológicas en mujeres supervivientes de violencia de género.
Nací en Villarta de San Juan, un pequeño pueblo de la provincia de Ciudad Real (Castilla-La Mancha). Durante el bachillerato, tuve la asignatura de Psicología y ahí nació mi curiosidad por el comportamiento de las personas. En el momento de la selectividad, tuve claro la carrera que quería hacer y solo solicité Psicología, jugándome todo a una baza, pero no me imaginaba haciendo otra cosa.
En 2015 comencé la carrera de Psicología en la Universidad de Jaén, la cual fue mi casa durante 4 años. Allí fue donde descubrí que mi pasión era la neuropsicología gracias a las clases que tuve con la profesora Carmen Sáez.
Al terminar la carrera me vine para Granada a estudiar el Máster de Neurociencias Básicas, Aplicadas y Dolor. Sin embargo, la pandemia llegó y tuve que buscarme la vida.
En 2020 estuve tres meses como coterapeuta en la Asociación TOC Granada. En 2021 trabajé como captadora de socios de una ONG, vendí boletos para la Cruz Roja, trabajé como repartidora de comida a domicilio, hasta me formé como orientadora laboral. Todo por ir ahorrando para conseguir mi sueño que era ser Neuropsicóloga Clínica.
En 2022 tomé la decisión de matricularme en el Máster en Psicología General Sanitaria y en un posgrado de Neuropsicología Clínica de la Universidad de Almería. Fue una decisión difícil de tomar pero esto me permitió hacer un montón de horas de prácticas en diferentes centros con diferentes poblaciones.
Y así llegué al CIMCYC, donde estuve 1 año en prácticas en el Proyecto BELIEVE y finalmente comencé mi doctorado en 2023, y considero que ha sido una de las mejores decisiones que he tomado a nivel profesional.
El cine y viajar para conocer diferentes culturas son dos de mis aficiones.
Como curiosidad, estoy haciendo una colección de monedas y billetes de diferentes países.
Las profesiones que más me llamaban la atención de pequeña estaban relacionadas con las artes plásticas. Creo que me llamaba la atención ser capaz de crear algo por mi misma y que otras personas lo pudieran utilizar o disfrutar.
Retos en la carrera investigadora
He tenido momentos de dudas e inseguridad al tomar decisiones importantes, como matricularme en varias formaciones al mismo tiempo, ya que implicaba un gran esfuerzo personal y económico. También la falta de recursos económicos a veces me ha hecho retrasar ciertas formaciones que eran importantes a nivel profesional. Muchas veces creo que yo he sido mi mayor obstáculo, ya que muchas veces me he sentido muy impostora con respecto a mi trabajo, pensando que voy a fracasar en el proceso.
Fortalezas y apoyos
Creo que una de mis principales fortalezas ha sido la perseverancia porque a pesar de los contratiempos, nunca he perdido de vista mi objetivo de ser neuropsicóloga clínica. En cuanto a los apoyos, en esta etapa de doctorado, cuento con un equipo de compañeras, que ya son amigas. Sin ellas, todo este trabajo sería mucho más difícil y triste.