El objetivo principal del presente trabajo fue describir el paisaje lingüístico del español en Savannah y Statesboro. Una de las contribuciones más destacadas del presente estudio radica en el hecho de haber recogido anuncios, tanto en persona como en línea, estas últimas con publicaciones en las redes sociales de entidades localizadas en ambas ciudades.
Nuestra primera pregunta de investigación exploró cómo y dónde aparece el español en Savannah y Statesboro. Podemos reportar que el español está presente en los espacios públicos en estas dos ciudades, tanto en persona como en línea. Nuestra muestra tuvo 243 instancias en total: Savannah (N=143) y Statesboro (N=100). En ambas ciudades, identificamos el español en agencias gubernamentales, negocios locales, compañías, organizaciones y entidades médicas (solo en Statesboro identificamos instancias del español en negocios locales de franquicia). Mientras que en Savannah encontramos más anuncios/publicaciones escritos en español en negocios locales, en Statesboro encontramos más anuncios/publicaciones escritos en español en compañías. En el ámbito comercial, la mayor cantidad de anuncios/publicaciones escritos en español (ya sea solo en español o con una versión en inglés) pertenecieron al área de servicios. Encontramos este patrón tanto en Savannah como en Statesboro. Esto es interesante si lo comparamos con lo que se ha reportado en el condado de Tuscaloosa en Alabama, por ejemplo, donde el español está presente principalmente en tiendas e iglesias (Cipria y O’Rourke, 2024).
La presencia del español en cuanto a su prominencia fue también un hallazgo notable en el presente estudio. En Savannah, hubo mayoritariamente más anuncios/publicaciones monolingües en español que aquellos que incluían ambas lenguas. En Statesboro, por otro lado, encontramos la misma cantidad de anuncios/publicaciones monolingües en español y aquellos en donde predomina el inglés. Es decir, en Statesboro, si las dos lenguas (español e inglés) aparecían en un anuncio o publicación, el inglés era más prominente. Ahora bien, si tomamos todos los datos en conjunto, podemos notar que la mayoría de anuncios/publicaciones recogidos en Savannah y Statesboro fueron escritos solamente en español (61%), seguido por aquellos anuncios/publicaciones bilingües con más prominencia del inglés (30%). Esto dista de lo reportado en el barrio de Oak Cliff en Dallas, por ejemplo, en donde los anuncios monolingües en español representan el 42% (Pastor, 2021). Una posible explicación al caso de Savannah, en donde la gran mayoría de anuncios o publicaciones aparecieron escritos solo en español, se debe a su mayor población hispana frente a la de Statesboro.
En cuanto a la relación entre la prominencia de lenguas (solo español, más prominente en español, más prominente en inglés) y el propósito de los anuncios/publicaciones, observamos que la gran mayoría de estos fueron de carácter informativo. Si los anuncios o publicaciones estaban escritos solo en español, o predominaba el español, el segundo propósito que identificamos fue el de publicitar o promocionar un producto o servicio. Por otro lado, si el inglés era la lengua que predominaba, los anuncios/publicaciones tenían un propósito sanitario o de seguridad. Adicionalmente, debemos mencionar que la mayoría de anuncios/publicaciones recogidos, tanto en persona como en línea, fueron diseñados. Esto parece sugerir que los creadores de estos anuncios/publicaciones no solo se enfocan en escribirlos en español sino también en cómo presentarlos al público. En futuras investigaciones, sería interesante examinar con mayor detalle los elementos de diseño utilizados en los anuncios/publicaciones y cómo estos interactúan con la parte escrita.
La segunda pregunta de investigación giró en torno a los patrones lingüísticos del español que se encuentran en anuncios/publicaciones. En cuanto a las formas de tratamiento, “tú” y “usted” fueron las más comunes en ambas ciudades, patrón que también se ha reportado en otros lugares, como los barrios hispanos en Filadelfia (Guarín, 2024). Interesantemente, en los anuncios/publicaciones recogidos en persona, identificamos una ligera preferencia por la forma de tratamiento “usted” (“tú”, 25% vs. “usted”, 43%), diferente a lo que se reporta en Filadelfia, donde la forma de tratamiento “tú” es más común que la forma de tratamiento “usted”. Esta diferencia es llamativa y amerita una posible explicación. Tal vez el hecho de que los anuncios en Filadelfia fueron recogidos en barrios hispanos, donde la población hispana conforma un grupo mucho más cercano, haya sido un factor en la preferencia por la forma de tratamiento “tú”. Además, se podría argumentar que, con el uso de la forma de tratamiento “usted”, las personas pueden mostrarse más formales o respetuosas, especialmente en una ciudad con una población hispana relativamente pequeña como Statesboro. Dicho esto, no estamos seguros si la modalidad (en persona vs. en línea) es un patrón que podría condicionar la presencia de estas formas de tratamiento. Las constantes publicaciones en línea, en comparación con los anuncios colocados físicamente alrededor de una ciudad, bien podría neutralizar la distinción entre las formas de tratamiento “tú” y “usted”. Este es un factor que podríamos investigar a futuro.
Un patrón que identificamos es la presencia de dos formas de tratamiento, ya sea en anuncios recogidos en persona o publicaciones en línea. De un total de 151 instancias, en 29 de ellas (19.21%) encontramos una combinación de dos formas de tratamiento diferentes en el mismo anuncio o publicación. Cabe destacar que identificamos este patrón en ambas ciudades. Hasta donde sabemos, ningún otro estudio previo sobre el paisaje lingüístico del español en el contexto de los Estados Unidos ha reportado esta combinación en la forma de tratamiento. No hemos clasificado este patrón como un tipo de error pues no creemos que se trate de combinar una forma pronominal con la forma verbal de otro pronombre. En todos los casos, se trató de formas de tratamiento utilizadas correctamente. Por otro lado, tampoco podemos descartar que se trate de una estrategia por parte de las personas que crearon estos anuncios/publicaciones. Discernir si se trata de una estrategia, o no, es algo que dejamos para futuras investigaciones.
Por último, identificamos errores en la mayoría de anuncios/publicaciones analizados (N=243). Específicamente, encontramos errores en 61% de los anuncios/publicaciones. Esto aparece en claro contraste con lo reportado en el paisaje lingüístico de barrios hispanos en Oak Cliff, Dallas, por ejemplo, donde los errores gramaticales y ortográficos no superan el 10% (N=510). Entre los errores más comunes, en Savannah y Statesboro, destacan la falta de tildes y los errores ortográficos (relacionado al uso de mayúsculas/minúsculas y la puntuación). Una posible explicación a este hallazgo podría ser el nivel de educación de hablantes hispanos en su primera lengua (falta de educación formal) o el nivel básico del español de las personas que crearon estos anuncios/publicaciones. Relacionado a este punto, notamos también influencia del inglés en anuncios/publicaciones, principalmente con palabras inglesas insertadas dentro de frases en español, un tipo de cambio de código. Es posible que los creadores de estos anuncios/publicaciones no encontraron la palabra precisa en español y entonces optaron por usar la palabra en inglés. Esta característica podría representar también una estrategia por parte de las entidades para conectar con un público bilingüe en ambas ciudades. Son estas algunas pistas que sugerimos explorar a futuro.
Como todo estudio, el presente trabajo no carece de limitaciones. Una de ellas es habernos enfocado en solamente dos ciudades en el estado de Georgia. Un siguiente paso sería realizar este tipo de estudio en otras ciudades del estado, como Atlanta, por ejemplo, en donde la población hispana es relativamente mayor. Esto, en principio, nos daría más pistas sobre el paisaje lingüístico del español en Georgia, incluyendo ciudades con diferentes características demográficas. Debemos anotar aquí también que, en el presente estudio, nos hemos limitado a recoger instancias del español en espacios públicos. En otras palabras, identificamos instancias del español en aquellos espacios públicos en donde el anuncio fue fácilmente visible. No recogimos instancias, por ejemplo, en la sala de espera de una oficina médica o en el interior de negocios locales ni tampoco creemos haber encontrado todas las instancias escritas en español en ambas ciudades. Una recolección de datos más exhaustiva, mediante la cual los espacios en todos los negocios, centros gubernamentales y religiosos sean incluidos, extenderían los alcances del presente estudio. Adicionalmente, debemos mencionar que hemos intentado tomar fotos de los anuncios, o capturar publicaciones, con una excelente calidad visual, pero eso no siempre fue posible. En el futuro, quizás sea necesario tomar fotos, o capturar publicaciones, de manera más clara. Por último, debemos dejar en claro que este análisis es contemporáneo y describe el uso del español en espacios públicos tal como se observa en la actualidad. En nuestra opinión, sería muy valioso realizar un estudio longitudinal en Savannah y Statesboro para revisitar (y probablemente mejorar) lo descrito en el presente estudio.