Nació en Los Molares (Sevilla): cursó estudios de Filología Hispánica en la Universidad de Sevilla, donde se especializó en Literatura Medieval y de los siglos de Oro bajo la dirección del profesor Pedro M. Piñero; fue catedrático de Lengua y Literatura Española en el IES San Jerónimo de la capital hispalense y más tarde en el IES Fray Bartolomé de las Casas.
Su andadura literaria se inició en el terreno de la poesía que abandonó para dedicarse a la prosa narrativa.
“A Francisco Rivero –miope, capricornio, polifacético, y catedrático de Literatura española en el Real Instituto de San Jerónimo el Grande- le hubiera gustado ser director de orquesta. Incluso estudió guitarra clásica, pero el destino –o, según sus propias palabras, el demonio- lo empujó a la literatura. Afirma haber completado su “culturilla de aprendiz de humanista” con las licenciaturas de Filología Clásica e Historia Antigua y Medieval. Renunció al ejercicio de la música, que no a su disfrute, para entregarse a la literatura con dos poemarios: “Cantos a la tierra” (1979) y “Ceniza de los sueños” (1986). El sentido del ritmo y la elección minuciosa de cada palabra propios de la poesía quedaron patentes en “Los días del Sur” (1995). Recibida por la crítica con halagos a “la seguridad y firmeza, así como la garra de su argumento”. (Diario de Córdoba), al tiempo que lo comparaba con “el Márquez de Cien años de soledad o el mejor Saramago de Memorial del convento” (El ideal). “El año solar” confirma esos elogios.