Los gestores de los centros escolares públicos deben orientar la mejora de la calidad educativa en torno a un modelo de gestión más eficiente, responsable y transparente desde el convencimiento de que, sin información, no hay rendición de cuentas. No hay que olvidar que la información y el acceso a la información son la base del sistema de transparencia, ya que los flujos de información son los puentes que vinculan a los distintos sectores implicados en educación.