¿Qué hace idiosincrásica, genuina y diferente a la SAFA de Úbeda? El compromiso por una educación de excelencia académica al servicio de la sociedad, la innovación educativa la apuesta por una educación integral desde la dimensión trascendente para formar personas con actitud de servicio a los demás; nuestro alumnado sale definido por la marca SAFA en su modo de hacer, relacionarse y comportarse.
Respecto a la Misión, queremos seguir avanzando en «Una educación compartida en Comunidad».
Pretendemos profundizar en «Una educación comprometida que mira al mundo» y «Una educación inclusiva que tiene en cuenta la diversidad».
¿Qué centro soñamos? Queremos un centro amable, acogedor y hospitalario, que reciba a cualquier persona haciéndola sentir segura y en casa desde el primer momento; un centro donde cada voz cuente y las experiencias individuales se reciban y apoyen; un centro que no solo tolere la diferencia, sino que la celebre y adapte sus procesos para que todos tengan las mismas oportunidades de participación y crecimiento; y una comunidad cristiana que priorice el bienestar colectivo, donde el apoyo emocional y espiritual guíen las interacciones diarias.
La educación es una tarea compleja por su misma naturaleza paradójica. Una metáfora de Hölderlin nos lo recuerda: los educadores forman a sus educandos como los océanos forman a los continentes, retirándose. Es una tarea difícil porque el educador trabaja con materiales de altísima delicadeza e importancia: emociones, sentimientos, actitudes, valores... Pero a pesar de todas estas dificultades, o precisamente porque existen, es una tarea hermosa. Porque trabaja con personas, porque tiene una naturaleza optimista y partimos de que la persona puede aprender para mejorar, tiene una dimensión social y trascendente (con los otros y con Dios), se realiza en equipo y ofrece cosechas casi inevitables. Es imprescindible para el desarrollo de las personas y de las sociedades y, sobre todo, se hace desde el corazón.