El servicio de comedor se entiende como un servicio educativo más, que complementa la labor del centro desarrollando hábitos y actitudes saludables en el alumnado en relación con la nutrición, lo que garantiza una dieta sana y equilibrada.
Funciones del comedor:
Desarrollar hábitos alimentarios saludables.
Promover la adaptación del alumnado a una diversidad de menús y a una disciplina en el acto de comer que incluya la cortesía, la tolerancia, la solidaridad y la educación para la convivencia.
Ofrecer una planificación alimentaria que aporte las sustancias nutritivas que los alumnos y las alumnas necesitan para su normal desarrollo.
Reglas de uso del comedor
Los/as alumnos/as entrarán con decoro y vestimenta adecuada en el comedor, no permitiéndose chanclas, bañadores y camisetas sin mangas.
Se observará un comportamiento adecuado en la mesa, utilizando los cubiertos según el tipo de comida, sin arrojar restos al suelo y sin producir sonidos o voces que molesten a los demás.
El alumnado procurará comer de todo y consumir la cantidad que se le sirva o que considere oportuno, tanto del primero como del segundo plato.
La cantidad y la variedad que se sirve están calculadas para cubrir las necesidades nutricionales y energéticas del alumnado, por lo que, por regla general, no se repetirá plato ni se cogerán dos piezas del postre, si no se ha tomado la totalidad de la comida servida.
El educador es el responsable de inculcar al alumnado los hábitos alimenticios y de comportamiento adecuados, en especial, el consumo responsable de alimentos y el cumplimiento de normas higiénicas y de educación en la mesa.
Los/as alumnos/as que asisten a clases nocturnas y aquellos/as que realizan actividades deportivas federadas en horario que les impide asistir a la cena pueden pedir que se les prepare una bandeja isotérmica para su consumo posterior. Este alumnado tiene la obligación de avisar si no va a hacer uso del servicio.