He creído oportuno introducir esta reseña por muchos motivos: porque es bueno conocer de donde venimos, que circunstancias se dieron para llegar a tener la cátedra que tenemos hoy y quienes fueron los que con sacrificio y abnegación hicieron posible esta realidad.
No era fácil organizar mis recuerdos, algunos vividos y otros muchos transmitidos por una tradición oral, de manera que recurrí a una persona magnífica, que cuando yo ingresé a la Cátedra en el año 1972, me dejó absorto al ver como dibujaba una vinchuca, con plumín y tinta china..., su nombre Berta Juárez Heredia y entonces todo se facilitó y aquí trascribo textualmente lo que ella con tanto cariño me suministrara.
"1947, en ese entonces era Rector de la U.N.T. el Dr. Horacio Descole. Aún no había sido creada la Facultad de Medicina pero que sin duda tuvo sus orígenes en el "Instituto de Medicina Regional".
Funcionaba éste en una vieja casa de la calle Buenos Aires 769 de esta Ciudad y fue un centro asistencial muy importante en el N.O.A.
por sus múltiples actividades científicas en aquella época. Se realizaron bajo su auspicio, Congresos y Conferencias Médicas con asistencia de eminentes científicos del País y de países extranjeros.
Allí se atendían especialmente enfermos de Chagas, Paludismo, Leishmaniasis, etc. que venían de distintos lugares de la campaña tucumana y también de provincias vecinas como Santiago del Estero, Catamarca, Salta.
En el laboratorio del Instituto se realizaban, en los casos agudos, exámenes de sangre: gotas frescas, gotas gruesas, extendidos. A los enfermos crónicos se les practicaba reacción de fijación del complemento y xenodiagnóstico.
El Instituto contaba con un importante vinchucario. Las vinchucas eran traídas generalmente por los mismos pacientes, pero también recolectadas en viajes realizados a tal fin por personal del Instituto a distintos lugares de la Provincia y de Santiago del Estero. Las ninfas utilizadas para los xenodiagnósticos eran de Triatoma infestans criadas desde huevo en el laboratorio.
El plantel del Instituto en aquella época era el siguiente: Director: Dr. Cecilio Romaña; Entomólogo: Sr. Jorge Abalos, después Dr. Honoris causa; Anátomopatologo: Dr. Miguel Conejos ; Bacteriólogo: Dr. Lázaro Toranzos; Epidemiólogo: Dr Jorge Lifschitz; Laboratoristas: Lilian Scheffels; Kughan Briones; Aída Carrizo; Dibujante: Berta Juarez Heredia; Secretario Administrativo: Sr. Alfredo Gramajo; Auxiliar de Secretaría: Sra. Yolanda de Cerviño, Sra. Graciela de Salas; Personal Auxiliar: Sr. Pedro Mamaní, Sr. Ramósn Guanco; Atención vinchucario: Sr. Ramón Chaile.
Después de creada la Facultad de Medicina, el Instituto incrementó su plantel profesional con la contratación de eminentes científicos europeos como: Dr. Petr Wygodzinsky, entomólogo de trayectoria mundial; Dr. Nájera Angulo; Dr. Juan Dalma y Dra. Mondolfo, quienes colaboraron tanto en las investigaciones científicas como en las numerosas publicaciones del Instituto.
Estas fueron: "Los Anales del Instituto de Medicina Regional", muchísimos folletos de divulgación (creo en número de 15). Publicaciones especializadas de Entomología Médica, a veces publicadas en importantes revistas científicas de todo el mundo. Luego de algunos
años, el Dr. Romaña se radicó en España y el Instituto pasó a pertenecer a la Cátedra de Parasitología de la Facultad de Medicina, cuyo titular fue el Dr. Canal Feijoó (sic).
Permítaseme un pequeño comentario. El Dr. Cecilio Romaña dió su nombre al Complejo Oftalmoganglionar (Enfermedad de Chagas). El Sr. Jorge W. Abalos, santiagueño, autodidacta brillante, describió por primera vez un escorpión encontrado en la Provincia de Misiones a quien puso el nombre de Bothriurus bertae SP y aquí la anécdota, "bertae" por el nombre de la Srta. Juárez Heredia que le realizó el dibujo del artrópodo para la publicación.
El Dr. Conejos fue mi profesor de anatomía patológica y utilizó técnicas innovadoras para el teñido de preparados de Leishmanias. Como no recordar
al Dr. Juan Dalma, mi profesor de Psiquiatría, hombre de una cultura excepcional. Y un recuerdo especial para el Dr. Nicolás Maisano, quien nos formara a muchos de los que actualmente estamos en la Cátedra, hombre de amplios conocimientos pero de más amplia
humildad. A don Ramón Baldomero Chaile, un santamariano con una picaresca de hombre de campo extraordinaria, que nos colaboraba y enseñaba tantas "técnicas" en terreno cuando salíamos a realizar trabajos en la campaña.
Al Dr. Canal Feijoo le sucedió como Profesor Titular el Dr. Alberto Galíndez, luego el Dr. Néstor Gutierrez, y actualmente el Dr. Ricardo Durango.
Prof.Dr. Ricardo Durango