Los neologismos deben cumplir ciertas características y pasar ciertos filtros para ser considerados como tal, esto también para diferenciarlos de otras clases de palabras. Actualmente, existen procesos para detectarlos en la lengua y se han identificado determinados ámbitos en los que germinan con más frecuencia.
Posterior a la identificación ocurren las fases de estudio y la utilización de instrumentos para obtener datos cuantitativos y cualitativos.