¡GRACIAS!
¡GRACIAS!
¡Gracias! Llega el verano, y con él los viajes y el descanso. A veces parece que todo se detiene por un tiempo… Pero hay algo que no acaba, algo que sigue ahí: el hilo que nos une. Ese hilo no se ve, pero está ahí: es el cariño de los amigos, las experiencias que compartimos, los momentos que nos hicieron crecer. También es el hilo que nos une con Jesús, que nunca se va de vacaciones y que nos acompaña en cada paso, recordándonos que la paz se construye en lo pequeño.
Santa Rafaela María soñó comunidades donde todos estuvieran unidos en todo. Y eso también vale en verano. “No pierdas el hilo” quiere decir: no te olvides de lo que has aprendido durante el curso . No pierdas el hilo de la amistad, del respeto, del esfuerzo. No pierdas el hilo de la alegría, de la oración, del agradecimiento, del perdón.
NO PIERDAS EL HILO