<UN AÑO, SOLO UN AÑO HA BASTADO>
Un día de diciembre de 2024, la seño Nuria leyó un mensaje escrito hacía siete años dónde Fuensanta le contaba que estaba enferma. Enseguida, quiso ponerse en contacto con ella por la incertidumbre que le generaba no saber de su vida durante tanto tiempo atrás. Cuando pudimos contactar con ella, fuimos a su casa a visitarla. Era tiempo de Navidad y aprovechamos para dejar a nuestros hijos y acercarnos para que nos contara qué le había deparado la vida todos estos años atrás. Esta vez sería la primera vez de muchas. Un año, sólo un año ha bastado.
Nerviosas, sin saber lo que nos esperaba, llamamos al timbre y una débil voz respondió. Le anunciamos la Paz de parte de Dios (ese era nuestro saludo cada vez que íbamos a verla) y nos encontramos con una mujer abatida, que no veía sentido a su vida, a la enfermedad y con mucho miedo a la muerte...Incluso se había alejado de Dios en ese sufrimiento. Estaba en la oscuridad más profunda y sólo lloraba. Nos abrazamos muy fuerte y nos consolamos. Fue una alegría tremenda poder escucharla y anunciarle que aún estaba a tiempo de volverse a Dios, el cual se valió de esa situación para acercarnos a ella y sin saberlo...un poco más a Él.
Como un rayo de luz y esperanza el Señor se coló en esa casa. Ella nos llamaba “mis ángeles” porque decía que veníamos de parte de Dios para volverla de nuevo a Él. Su vida empezaba a cambiar. Todos los jueves, empezamos a pasar la tarde en su casa, veíamos al Señor presente en esa habitación que era como nuestro remanso de Paz. ¡Cómo en un rincón tan pequeño se escondía algo tan grande!
Poco a poco se iba dejando hacer y Dios en su infinito amor la iba transformando a través de los sacramentos de la Confesión, la Comunión y la Unción de enfermos que ella misma pidió al poco tiempo y aceptando, no sin sufrimiento, la voluntad del Señor en su vida.
Fuen, como la llamábamos las amigas, nos hizo volver a ser testigos de que Jesús está vivo y que actúa a través de las personas para llevarnos a Él y regalarnos su amor y su perdón. ¡¡¡¡Dios se había empeñado en ella!!!! Y se sirvió de nosotras para acercarla a Él.
Cada vez que íbamos a visitarla era un consuelo tremendo para los que estuvimos acompañándola hasta el final de sus días.
Se dejaba ayudar, cantábamos con la guitarra, rezábamos, nos reíamos y también llorábamos...Siempre tenía alguna palabra especial para cada una. Nos hacía sentir únicas. Ella tan agradecida nos despedía con un fuerte beso, un abrazo entrañable y un “te quiero mucho”. Ya echamos de menos esos raticos con ella...
Ha sido fugaz, pero intenso y nos ha dejado una huella imborrable del Cielo aquí (ya) en la tierra. Fuensanta, un ejemplo de mujer valiente, confiada y generosa que ha luchado hasta el final sabiendo que sus valores eran el principal escudo frente a toda batalla. Porque sí, su vida no fue nada fácil pero luchó con fuerzas y esperanza hasta que el 31 de diciembre de 2025 nació para el Cielo. Un año después de aquella visita inesperada. Un año, sólo un año ha bastado.
Profesores y padres del colegio la conocíamos y apreciábamos desde hacía ya muchos años. Fue presidenta de la Ampa e inició muchos cambios positivos para el que fue su querido colegio. Pero lo que no sabíamos era, que su paso por nuestras vidas, iba a ser tan trascendental tanto para su vida como también para las nuestras y las de todos los que de una manera u otra han colaborado en esta misión para ella.
Agradecidos a Dios de haberla tenido con nosotros y alegres en la Esperanza de la Resurrección. ¡Descansa en Paz, Fuen!
Profe Mari Carmen
A MI FUEN
La primera persona que me brindó la oportunidad de conocer mi querido colegio El Buen Pastor fue mi Fuen, la presidenta de la AMPA en aquel momento, jejej, ¡qué cosas!… Se empeñó en que mis hijos entraran a formar parte de esta gran familia y lo consiguió. Ella era así, luchaba hasta conseguir lo que quería.
A partir de ese momento, de esto hace ya algunos años (2009), se convirtió en un ángel para mí. Siempre dispuesta a ayudarme en cada paso que la necesitara.
Es cierto que la vida, por circunstancias muy duras, nos separó durante algunos años, pero Dios me ha concedido el poder devolverle todo lo que ella un día hizo por mí.
Este último año (2025) mi Fuen reapareció de nuevo en mi vida, hay gente que lo llamaría casualidades de la vida, pero yo no creo en la casualidad, creo firmemente que fue la mano de Dios. Y este reencuentro ha sido, sin duda, uno de los mayores regalos que Dios me ha hecho.
Bajo circunstancias muy distintas, sacudida por el dolor y la enfermedad, mi Fuen necesitaba ahora de mí, necesitaba que yo fuera su ángel. ¿Y cómo iba a decir yo ahora que no, con todo lo que ella hizo por mí? Como bien dice el dicho: “cada uno recoge lo que siembra” y ahora era el momento de devolverle todo el amor que ella sembró, y ha sido un regalo.
Si tengo que definir a mi Fuen con una sola palabra es con AMOR. Vivía para Amar y sobre todo necesitaba sentirse amada. El amor es lo que la ha rescatado del sufrimiento, el amor la ha transformado y, finalmente, el amor le ha abierto el cielo.
Para mí, Fuen ha sido, toda ella, una enseñanza: de lucha, de coraje, de valentía, pero sobre todo de entrega y de amor.
Me quedo con el recuerdo de estos últimos meses, y con el aprendizaje de que el AMOR transforma, el amor todo lo puede. Espero poder vivir de esto mucho tiempo.
Ahora más que nunca las palabras de San Juan Pablo II recobran sentido:” el amor me lo explicó todo”.
Gracias, mi Fuen .
¡En el cielo nos veremos!
Susana Fernández
SAN VALENTÍN
Queridos tíos:
Feliz San Valentín.
Aunque no os veo ni la mitad de lo que me gustaría, quiero que sepáis que siempre me he acordado, me acuerdo y me acordaré de vosotros. La distancia no cambia lo mucho que significáis para mí, lo importantes que sois y lo mucho que os quiero. Me siento muy afortunada de tener unos tíos como vosotros. Cada uno de vosotros sois diferentes, pero todos tenéis miles de cosas que me hacen feliz y que os hacen únicos. Me encanta que seáis parte de mi familia. Eso significa, que yo de por hecho, que cada vez que hable con mi familia, estaré hablando con las personas que me hacen feliz, las personas a las que aspiro ser como ellas algún día. Siempre hay risas, conversaciones alegres y todo está lleno de recuerdos y momentos bonitos. Me habéis enseñado que todo se puede conseguir con esfuerzo, llevo toda la vida viendo como siempre hacéis lo posible para hacer las cosas lo mejor que podáis. Nunca me habéis hecho dudar de lo que me queréis y me cuidáis. Cada vez que he necesitado algo, tanto yo como mis padres o mi hermano, nunca habéis dudado en ayudar. Así es como he aprendido lo que es una familia y como puede ser el amor. El amor que alguien siente en San Valentín no es solo para las parejas, el amor de San Valentín se refleja también en las personas en las que pensamos y queremos cada día. Uno de mis amores más grandes siempre va a ser mi familia por todo lo que hacen por mí. Mis tíos son las personas más ejemplares que conozco. No solo por su amor, sino también por sus cualidades: mi tío Manu, la persona exitosa a la cual espero parecerme, mi tía Pili, la mejor persona y muy empática, mi tía Elena, muy graciosa y mi tío Alex, el mas responsable e inteligente. Ellos me han moldeado como persona, también me han criado como unos padres y me hace muy feliz saber que estoy hecha de pedacitos de ellos. estoy segura de que todos los 14 de febrero me acordare de ellos con más amor que a cualquier pareja y eso es lo más importante para mí.
Monica Guillamón
San Valentín,el día de los enamorados,no solo se le hacen regalos a tu novio o novia,también se le demuestra cariño a la gente que quieres,que te enseñan,que siempre están ahí,a la gente que siempre puedes acudir.Ese tipo de personas que inconscientemente te dan el mejor consejo que te pueden dar,justo en la situación en la que estás,para mí esa persona es mi tita Carmen,mi madrina,mi profesora,mi segunda madre…
Me has enseñado muchas cosas;a ser fuerte,a valorarme,a darme cuenta de cómo va la vida,a abrir los ojos,a mejorar mi ortografía y sobre todo a enterarme de que por mucho que me pisoteen y me dejen por los suelos,yo puedo levantarme y si no pudiera,tú serías la que estarías ahí para ayudarme.Eres una persona increíble,una de las mujeres más fuertes y luchadoras que conozco.Me gusta mucho que no tengas filtro al decir las cosas que son verdad,que dices las cosas tal y como son,y no para hacer daño,sino para enseñarle a los demás que la vida es así,que hay etapas buenas y malas,pero sobre todo eso,que son etapas.
Me has demostrado que puedo confiar en ti,que siempre me vas a abrir las puertas de tu casa,que si me pasara algo que no puedo contarle a mis padres,te la puedo contar ti,que me quieres,que te importo,que siempre me vas a cuidar como una madre.En fin,me has demostrado tantas cosas que solo me queda darte las gracias por estar siempre ahí,por ayudarme tanto con los estudios como con todo en la vida.Siempre vas a ser mi tita favorita,por algo te elegí como madrina,por la manera en la que te comportas conmigo y por mil cosas más que no me caben en una carta para clase.Feliz San Valentín,te quiero.
Carmela Martínez Jimenez