En la comunicación oral tiene una gran importancia varios rasgos de la voz, entre los que destacamos: el tono o altura, volumen o intensidad y débito o duración.
1. TONO
El tono puede ser medio, agudo y grave. Depende de la velocidad de vibración de las cuerdas vocales. Cuanto mayor sea la velocidad a la que vibran las cuerdas vocales más alta o aguda será la percepción tonal que tengamos. Inversamente, percibiremos un tono bajo o grave cuando los movimientos de oscilación de las cuerdas vocales sean menores.
2. VOLUMEN O INTENSIDAD
Hace referencia a la fuerza y el volumen acentual. Lo fuerte o suave de su sonido. En este apartado hablaremos de volumen alto (“forte”), medio o bajo (“piano” ), aunque hay ocho clasificaciones (de “piano pianissimo” a “forte fortissimo”). En el debate, el volumen o intensidad nos ayuda a enfatizar y resaltar aquellas palabras o partes que consideramos más importantes. El volumen adecuado para un debate debe fluctuar entre el medio y el alto. Un volumen bajo siempre va a crear problemas de audición al público y al jurado
3. DÉBITO O VELOCIDAD
La velocidad de la voz o débito es el número de palabras por emisión de voz. Un ritmo normal es de dos palabras por segundo. Algunos ritmos son rápidos y enérgicos. Otros deliberados y lentos. Los cambios de ritmo proporcionan dinamismo en la oratoria. En el debate, el débito debe variar entre medio y rápido. El débito lento transmite sensación de monotonía e inseguridad.