Parque Natural de Cabo de Gata:

Mundialmente el parque de Cabo de Gata es famoso por los geólogos por el modo en que la vulcanología se ha manifestado en esta tierra, encontrando muy diferentes formas de formaciones rocosas. Allí donde miremos, dentro del parque, hay vestigios de la actividad volcánica, de la erosión y de la sedimentación. El vulcanismo en Cabo de Gata es el más importante de España.

La formación del parque está fechada hace unos 12 millones de años, la Sierra de Cabo de Gata, de unos 45 por 10 km de extensión, es tan solo una mínima parte de una provincia volcánica mucho más desarrollada, que en la actualidad aparece sumergida casi en su totalidad, entre España y el Norte de África, aflorando únicamente, en la isla de Alborán. La zona de Cabo de Gata constituye una de las regiones volcánicas más extensas de la Península Ibérica y la más amplia de las formadas durante el Terciario, siendo el mejor representante emergido de esta zona volcánica.

Las 12.000 hectáreas de reserva marina es lo que realmente hace especial al Parque Natural Cabo de Gata. Porque si a un entorno de naturaleza casi virgen, a unos paisajes espectaculares, y a un ritmo de vida de vida más pausado que en las aglomeradas ciudades le sumamos el hecho de ser una reserva marina con serenas playas de agua limpia, podemos decir sin duda que estamos ante un Parque Natural muy singular, dudo que existan en el Mediterráneo muchos Parques Naturales como este, en España es único. 

Entre las especies vegetales cabe destacar la presencia de extensas praderas de Posidonia Oceánica, esta planta marina, endémica del mar Mediterráneo, es el hábitat de multitud de especies y responsable de parte de la gran riqueza biológica de la zona. Estas praderas pueden observarse a partir de los 15 metros de profundidad y adentrándose en mar abierto. También es resaltable la presencia de coral anaranjado y de nacras, así como otras especies de algas.