Un instituto en el que puede que no logres entrar, seguramente te perderás y del que, posiblemente, una vez que lo conozcas, no querrás salir jamás.
Una pena las dos primeras partes, ¿verdad?
Te invitamos a recorrer con nosotros un viaje de mejora en el que toda la comunidad educativa del Brocense ha intentado hacer de nuestro centro un lugar más accesible para todos y todas.
Este primer curso de cambio nos hemos centrado en detectar y eliminar barreras cognitivas, aunque no podemos eludir y remarcar en nuestro cuadro de necesidades algunas barreras físicas que son evidentes y prioritarias.
Lamentablemente, no está en nuestra mano el poder derribar algunos de los muros que separan a nuestro centro de gran parte de la sociedad. Con todo, seguiremos luchando para que se nos escuche y se nos ayude para, al menos, lograr:
Una rampa de acceso al centro.
Un montacargas que permita que los alumnos y alumnas, así como sus familiares, puedan acceder a los distintos niveles de altura y, con ello, a todos los pabellones del centro.
Nuestro proceso de transformación ha tenido las siguientes fases:
Como resultado de la primera fase, la detección de necesidades, se creó un mapa de ruta/plan de mejora que ha funcionado como guía en nuestro viaje de mejora.
Nuestros objetivos quedaron fijados de la siguiente manera: