Seguimos en la Edad Moderna. En el siglo XVI. Un siglo donde el HOMBRE es el centro de todo. Y se le da mucha importancia a todo lo que "es humano": la razón, el conocimiento, y la aplicación de ese conocimiento: la tecnología. Hay un hecho fundamental relacionado con ello: la invención de la imprenta, que facilitará que los libros y su contenido tengan una mayor y más rápida distribución.
Al hito del descubrimiento de América, ya estudiado, su une otro que cambia Europa: La conquista de la ciudad de Constantinopla por parte de los musulmanes (turcos). Esta era la capital del antiguo Imperio Romano de Oriente, y ella había muchos intelectuales que mantenían el conocimiento de la antigua Grecia y Roma, principalmente. Cuando la ciudad es conquistada, estos intelectuales huyen y con ellos sus ideas y libros de aquella cultura clásica. La consecuencia de esto es grande: el conocimiento que se había generado en siglos anteriores al nacimiento de Cristo (medicina, matemáticas, filosofía, geografía, idiomas, etc) se volvió a conocer en Europa por esos científicos que huyeron de Constantinopla. Fue un “renacer” de aquella manera de “ver” el mundo... Por eso al siglo XVI lo conocemos como el del “RENACIMIENTO”.
Por eso vamos a centrarnos en estudiar una obra literaria que se centra en las personas: cómo viven, sus ilusiones, sus miserias, cómo deben sobrevivir cuando no tienen medios,... Estamos hablando del LAZARILLO DE TORMES, donde la picaresca, comportamiento humano donde los haya, sirve de hilo conductor al protagonista, un niño llamado Lázaro mientras nos cuenta su día a día.