Rizoma es un proyecto de innovación educativa. Su objetivo principal es fomentar la actitud crítica, autónoma y responsable de los jóvenes, empoderándolos como agentes activos de una sociedad democrática, plural y solidaria. Para conseguirlo Rizoma trabaja en dos líneas principales de actuación: el trabajo en red y el activismo social.
El trabajo en red, implicando a toda la comunidad educativa y a los agentes sociales, para, de una manera coordinada, garantizar el crecimiento integral y libre de nuestro alumnado en un entorno seguro.
El activismo social como eje transformador global, considerándola herramienta de cambio en el ámbito comunitario pero también valorándola como recurso personal de prevención y protección.
Rizoma se propone acompañar a los alumnos y alumnas en su proceso de formación como individuos activos y sociales, generando espacios formales e informales donde puedan desarrollarse como agentes de cambio.
El proyecto nace a partir de dos sencillas reflexiones. La primera de ellas se observa cuando tomamos consciencia de algo obvio. Un alumno que presenta problemas en el contexto educativo, sea de la índole que sea (comportamientos disruptivos, absentismo escolar, fracaso académico, problemas de relación social, autoestima, gestión emocional….), suele esconder una problemática más profunda que excede al ámbito académico. Por lo tanto es lógico pensar que la respuesta que se debe aplicar tiene también que exceder al aula. Justificada por esta observación, planteamos la primera de las líneas de trabajo, el trabajo en red.
Se diseña un proyecto donde se aborde la formación y la prevención desde un punto de vista holístico, donde toda la comunidad se implique en el proceso de crecimiento de sus jóvenes, donde el ámbito educativo y el social converjan, para poder así, satisfacer la necesidad de trabajar integralmente con los y las alumnas del centro.
La segunda reflexión nace de la creencia de que ante los problemas que hemos dejado a las generaciones venideras (pérdida de derechos sociales, emergencia medioambiental, crisis económica, etc.), los jóvenes deben organizarse y tener un papel activo en la sociedad. Por eso el proyecto incide en el desarrollo del voluntariado y del activismo social.
En este sentido queremos reivindicar el poder de transformación personal de las acciones de participación social. Creemos que en la actualidad existen corrientes mayoritarias y modas educativas que se centran en el crecimiento individual a través de técnicas de liderazgo personal, de relajación, de conocimiento interior,… Desde Rizoma somos conscientes de los beneficios de este tipo de metodologías que se centran en el “Yo”, pero defendemos que, para conseguir el éxito pleno de nuestro alumnado, tenemos que potenciar el equilibrio entre los diversos elementos que fundamentan la vida de los grupos y las sociedades.
Estos elementos son tres: el Yo, la individualidad de la persona dentro de un grupo social, el Nosotros, la pluralidad de las personas que compartimos el mismo grupo social, y el Objetivo, hacia dónde centramos las personas ese objetivo (una sociedad individualizada o una sociedad global). Por ello entendemos que hay que fomentar la idea de comunidad y conseguir éxitos colectivos a través del Nosotros. Esto nos permitirá transformar las sociedades tan individualizadas en sociedades cooperativas, que potencien la igualdad de oportunidades y el respeto entre todos sus miembros.
Esta línea de trabajo, no provoca un olvido del Yo, más bien todo lo contrario. Aporta la mejora de habilidades sociales, la empatía, la asertividad, el respeto, la gestión emocional, la autoestima, la realización personal…Por ello, aprovechar el proactivismo de nuestro alumnado, facilitar su participación social y la ayuda al otro, convertir a los jóvenes en agentes de cambio de su comunidad hace que adquieran unos recursos personales profundos de prevención ante drogodependencias, bullying, absentismo,…
El proyecto Rizoma ha nacido y se ha desarrollado en el IES Marqués de Villena. El instituto ubicado en Marcilla, municipio de la Ribera Alta de Navarra, ofrece sus servicios a distintas localidades: Marcilla, Villafranca, Caparroso, Cadreita y Milagro. Los alumnos de Falces se incorporan en 3º de la ESO y en bachillerato los alumnos de la zona de Carcastillo. Contamos con más de 850 alumnos y alumnas.
El instituto, como la sociedad, ha ido cambiando. Así el número de alumnado inmigrante ha ido aumentando acercándose en la actualidad al 50% del alumnado del centro. También cada año aumentan las familias que requieren ayudas sociales para poder subsistir y con necesidades específicas de apoyo educativo. Esto se traduce en un aumento en las intervenciones en casos de conflicto social y de desprotección social.
Estas cambios sociales han hecho que las necesidades educativas del alumnado y las características del propio centro vayan cambiando, generando líneas de intervención más amplias que las meramente curriculares e instructivas.
No son menos numerosos los Servicios Sociales con los que se trabaja: SSB de Valtierra, SSB de Peralta, SSB de Olite, SSB de Carcastillo y dos equipos de atención a la infancia y adolescencia EAIA de Tudela y EAIA de Tafalla.
El proyecto Rizoma se presenta como proyecto de innovación educativa en el curso 14-15. Tras su aprobación en Claustro y Consejo Escolar, se forma el grupo motor formado por ocho profesores. En este primer año de implantación se organiza una formación conjunta para los agentes sociales y la comunidad educativa, donde se abordan distintos aspectos: organización de protocolos de SSB y EAIA, claves culturales del mundo árabe y de la cultura gitana, taller de resiliencia, herramientas para el trabajo en red,… Se crea la red colaborativa autonómica, firmando convenios con la UPNA, la Escuela de Educadores, Gaz Kaló y diseñando iniciativas conjuntas. Se presenta la solicitud al Departamento de Educación defendiendo la necesidad de la figura de lo social en los centros educativos y se consigue dicha plaza a través de la resolución de “Promotor escolar o mediador sociocultural” para centros públicos de enseñanza en el BON nº 160 del 18/08/15, RESOLUCIÓN 310/2015 de 30 de junio. Respecto al fomento de la participación social se gana el concurso ImplicaT, se implementa el programa Conecta Joven y se colabora con el Proyecto Ruiseñor de la UPNA.
En el curso 15-16, referente al trabajo en red, se coordinan las funciones de las mediadoras y se realiza una evaluación final de su labor. Al no ser una valoración plenamente positiva, se vuelve a presentar una solicitud a Educación sobre la figura de lo social en los centros educativos, subsanando los errores detectados. Esta vez se consigue el apoyo y la firma de todos los SSB y EAIA de la zona y de Gaz Kaló. Otra acciones son la ampliación de la red social local con los ayuntamientos, residencias, asociaciones,…y la concreción de los casos para abordar desde los procesos de intervención con SSB y EAIA (aprendizaje y servicio, absentismo, incorporación tardía,…).
Para incentivar el voluntariado se continúa con las experiencias de Conecta Joven y del Proyecto Ruiseñor. Además se crean los documentos para formar una bolsa de familias voluntarias y se implementa el proyecto ganador de ImplicaT “Construyamos nuestra educación. Arquitectura pedagógica”, tras su aprobación en Claustro y Consejo Escolar. Esta acción moviliza a todo el alumnado y a gran parte del profesorado.
A lo largo del curso 16-17, se supervisan las funciones del mediador socioeducativo, convirtiéndose en el perfil idóneo para la coordinación de Rizoma en los próximos cursos. Se elaboran seis procesos de intervención para ofrecer una respuesta coordinada ante casos como el absentismo, la atención domiciliaria,…
Dentro del fomento del activismo social se diseñan y se llevan a cabo numerosas acciones, diseñadas por niveles, para garantizar la participación de todo el alumnado y con el objetivo de crear una base de iniciativas de las que partir para desarrollar la participación social del alumnado en el futuro.
En los cursos sucesivos el proyecto se ha ido adaptando a la situación actual del centro y de Marcilla, pueblo en el que se está situado el IES Marqués de Villena. De esta manera, se comenzó a colaborar con el Residencia de Mayores de Marcilla, el Ayuntamiento o el centro COA de primera acogida de menores no acompañados.
El centro implementa distintos proyectos para intentar ofertar la formación más amplia y completa a su alumnado. En todos los proyectos se intenta que el Aprendizaje y Servicio sea la manera de desarrollarlos.
Así el instituto pertenece desde hace años a la red de Escuelas Saludables y a la red de Escuelas Sostenibles, desarrollando iniciativas relacionadas con la prevención y fomento de hábitos saludables y con la sensibilización medioambiental.
Otros proyectos con gran peso institucional son el Proyecto Solidario, acción que recauda dinero para los más necesitados, el PLEC (Plan de lectura de centro), que desarrolla distintas iniciativas relacionadas con los hábitos lectores de nuestros alumnos y el programa “Centro Libre de drogas”, que desarrolla el abordaje y la prevención de la drogodependencia.
No se puede olvidar el ámbito de la coeducación, marco en el que se ha ido desarrollando desde su inicio el plan del Departamento de Educación "Skolae", del que el centro de Marcilla fue piloto. Actualmente sigue implementando el programa junto con el proyecto de innovación de "Educación afectivo-sexual".
La última RED en la que el IES Marqués de Villena está inmerso es la RED de Escuelas con Memoria, con la que se pretende que la juventud conozca la Historia de sus abuelos y bisabuelos para que en un futuro desarrollen el juicio crítico y la capacidad de empatía.
Rizoma se propone generar espacios de confluencia, donde se aúnen esfuerzos y se den cabida las distintas inquietudes que surgen en el centro. Por eso trabaja junto a todos estos proyectos desde el activismo social y el trabajo en red. De esta manera colabora en distintas acciones de participación social con el proyecto de Escuelas Saludables, el proyecto de Escuelas Sostenibles, Escuelas con Memoria, el proyecto Solidario, skolae y se coordina en la elaboración de los procesos de intervención con la Comisión de Convivencia, la Fundación Ilundain y el Plan Foral de Drogodependencias.
Pretendemos que nuestro alumnado comprenda la realidad social que les rodea, conviviendo en ella de forma activa, responsable e integradora. Es fundamental que nuestra juventud sea conocedora del papel esencial que juegan en la transformación y mejora de su entorno y de la sociedad. Siendo conscientes, además, de que ese proactivismo es el recurso principal de prevención y de protección con el que contamos.
Es esencial que desde el ámbito educativo se desarrolle la participación social del alumnado. No solo para demostrarles su capacidad como agentes de cambio en su comunidad, sino como herramienta del fomento del aprendizaje entre iguales, el desarrollo de habilidades sociales (autoestima, empatía, cooperación,…) y el trabajo en prevención.