El derecho al acceso al agua potable reconoce que todas las personas tienen derecho a disponer de agua potable de manera suficiente, segura, asequible y físicamente accesible para satisfacer sus necesidades básicas y promover su bienestar. Este derecho está consagrado en varios instrumentos internacionales de derechos humanos, incluyendo la Declaración Universal de Derechos Humanos y el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales.
El acceso al agua potable implica varios aspectos esenciales:
Disponibilidad: Las personas tienen derecho a acceder a una cantidad suficiente de agua potable para satisfacer sus necesidades básicas de consumo personal y doméstico, así como para la preparación de alimentos, la higiene personal y otras necesidades básicas.
Calidad: El agua potable debe cumplir con los estándares de calidad establecidos por las autoridades competentes para garantizar que sea segura para el consumo humano y no represente un riesgo para la salud.
Accesibilidad: El acceso al agua potable debe ser físicamente accesible para todas las personas, lo que implica que no deben existir barreras físicas, económicas, geográficas o culturales que impidan o dificulten el acceso de las personas al agua potable.
Asequibilidad: El acceso al agua potable debe ser asequible para todas las personas, lo que implica que los costos asociados con el suministro de agua potable no deben ser prohibitivos y no deben impedir el acceso de las personas al agua potable.
No discriminación: El acceso al agua potable debe ser garantizado sin discriminación alguna, lo que implica que todas las personas, independientemente de su origen étnico, género, religión, condición socioeconómica, discapacidad u otras características personales, tienen derecho a acceder al agua potable en condiciones de igualdad.
El derecho al acceso al agua potable es esencial para garantizar la salud, la dignidad y la supervivencia de las personas en la sociedad. Garantizar este derecho implica adoptar políticas y medidas que promuevan la disponibilidad, calidad, accesibilidad, asequibilidad y no discriminación en el acceso al agua potable para todas las personas, especialmente para aquellas que se encuentran en situación de vulnerabilidad o marginación.