Una resolución es la decisión tomada por la autoridad competente sobre un asunto, una vez reunida y analizada toda la información necesaria. Representa el cierre del procedimiento cuando es definitiva, aunque en ciertos casos aún puede ser objeto de recursos. Debe redactarse de forma clara, precisa y sin ambigüedades, incluir la notificación a las partes involucradas y, si corresponde, la obligación de reponer el papel. Se emplea para dar una respuesta final, ya sea favorable o no, a la solicitud presentada.