Los antecedentes en la defensa de los derechos de las personas con una orientación sexual o identidad de género no normativas se remontan a mediados del siglo XIX. El trabajo en este sentido a escala internacional se inició en los primero años del siglo XX, a través de diferentes congresos de sexología que recorrieron varios países del mundo. Después del lapso producido por la II Guerra Mundial, y tras el punto de inflexión simbolizado en las revueltas de Stonewall, se funda en 1978 ILGA que continuará esta tradición internacionalista del activismo por la diversidad sexual y de género.
Será en el año 2004 cuando se instituyó oficialmente el 17 de mayo como International Day Against Homofobia (IDAHO). En 2009, la transfobia se añadió de forma explícita en el nombre, como reconocimiento de las diferentes cuestiones existentes entre la orientación sexual y expresión de género. Desde 2015, se añade la bifobia, para reconocer los problemas específicos que enfrentan las personas bisexuales.
Para garantizar aún más la inclusión y reflejar la diversidad de las minorías sexuales y de género, se creó a nivel mundial el subtítulo Una celebración mundial de la diversidad sexual y de género.
En el tiempo transcurrido, el 17 de mayo se ha establecido como una de las fechas fundamentales de movilización para las comunidades LGBTI a escala mundial. El día representa un hito anual para llamar la atención de los medios de comunicación, líderes de opinión, autoridades locales y la sociedad en general sobre la alarmante situación que enfrentan las personas lesbianas, gais, trans, bisexuales, intersexuales y todas aquellas que no se ajustan a las mayorías heteronormativas en términos sexuales y de género.
La fecha del 17 de mayo fue elegida específicamente para conmemorar el día en el que la Organización Mundial de la Salud decidió en 1990 desclasificar la homosexualidad como un trastorno mental.
El Día Internacional contra la Homofobia, Transfobia y Bifobia ha recibido el reconocimiento oficial de varios estados, instituciones internacionales como el Parlamento Europeo, y por innumerables autoridades locales. La mayoría de los organismos de las Naciones Unidas también conmemoran el día con eventos específicos.
Una de las perspectivas más importantes para la implementación de la celebración del 17 de mayo es la educativa, convirtiéndose en una valiosa herramienta para desarrollar estrategias que eduquen en el respeto hacia la DSGF (Diversidad Sexual, de Género y Familiar). Además, los centros educativos son espacios de acción prioritaria para atajar situaciones de discriminación por cuestiones de orientación sexual o identidad de género, como demuestran las preocupantes conclusiones extraídas de diferentes estudios realizados por diversas entidades e instituciones autonómicas, estatales e internacionales.
Por ello la presente propuesta plantea, a partir de esta conmemoración, y en el marco de la convocatoria de la Dirección General de la Agencia Valenciana de Igualdad en la Diversidad, un proyecto que articule los objetivos expuestos en dicha convocatoria, y que a su vez ayude a generar nuevas propuestas.