Virginia Woolf está considerada como una de las escritoras más importantes del siglo XX. Su técnica narrativa del monólogo interior y su estilo poético destacan como las contribuciones más importantes a la novela moderna. La publicación de sus cartas, ensayos y diarios una vez fallecida, y a pesar de los esfuerzos de su marido por evitarlo, han significado un legado muy valioso tanto para los futuros escritores como para lectores que buscan obras que se salgan de lo convencional.
Sería interminable resaltar todos los logros de una persona de la talla moral de Virginia Woolf. Durante toda su vida, con su mejor arma, la literatura, intentó luchar contra los convencionalismos estúpidos con los que se enfrentaba cualquier mujer de su época. Ésa fue su gran aportación. Su pequeña victoria.
Tras la muerte de su padre, Virginia y tres de sus hermanos, Vanessa, Adrian y Thoby, se trasladaron a Bloomsbury, en la zona oeste de Londres. Convertida en centro de reunión para un grupo elitista de intelectuales británicos, por su casa pasaron figuras de la talla del economista John Maynard Keynes, los filósofos Bertrand Russell y Ludwig Wittgenstein, escritores como T. S. Eliot o la líder del movimiento sufragista Emmeline Pankhurst. Todos ellos formaron el grupo conocido como "Círculo de Bloomsbury". Las reuniones que se llevaban a cabo en la casa abrieron un nuevo mundo para Virginia, que de pronto se vio rodeada de ideas sobre la igualdad, el feminismo, la aceptación de la homosexualidad y la bisexualidad, el amor por el arte, el pacifismo y el ecologismo.
¿Por qué Virginia Woolf debe ser conmemorada el día de la mujer?
Virginia Woolf siempre ha luchado por la igualdad y los derechos de la mujer .
Si una frase identifica bien quién fue la figura de Virginia Woolf, es la que la escritora plasmó en 1929 en el ensayo Una habitación propia, donde sentenció que “una mujer debe tener dinero y una habitación propia si va a escribir ficción”. Un texto que, a lo largo de los años, se ha convertido en uno de los más citados del movimiento feminista, pues expone las dificultades de las mujeres para consagrarse a la escritura en un mundo dominado por los hombres.