Es una pena comprobar cómo mucha gente está en la playa o pasea por un parque natural más atento al mundo encerrado en 7 pulgadas de pantalla.
Durante el verano, pedimos a todo el que quisiera (alumno, familia, amigo, seguidor) que nos enviase una fotografía de una puesta de sol. Entre las finalistas, los propios seguidores votaron la ganadora. El objetivo era extremadamente simple y complicado a la vez: conseguir que los seguidores dejasen de ser esclavos pasivos del Smartphone, levantasen la mirada y lo empleasen como una herramienta para reconocer y capturar algo del arte que nos rodea.
Es una gran alegría comprobar que aún queda gente capaz de levantar la mirada y reconocer algo de belleza.