Luchar contra la gran cantidad de contenidos que inundan la red es un imposible. Podemos ver o editar un dibujo de cualquier artista del mundo, sin importar cuántos kilómetros nos separen. Sin tener en cuenta su opinión o la licencia con la que decidiese distribuir su obra. Sin saber, siquiera, quién es o qué historia quería contar a través de su trabajo.
Nuestros alumnos, a grandes rasgos, son muy parecidos a esos artistas invisibles que lanzan al océano de la red sus creaciones. Crean mucho material que no tiene más recorrido que unos meses en nuestras estanterías y unos años -en el mejor de los casos- en alguna esquina de sus casas. Es mucho y muy variado todo lo que se crea a lo largo de un curso académico. Supone una gran decepción que quede olvidado.
La Esfera Abierta nace como revulsivo a esta tendencia al olvido y para ayudar a los alumnos (y familias) a tomar conciencia de todo el trabajo que se hace en asignaturas tradicionalmente menospreciadas por tantas y tantas reformas educativas.