Este año, hemos elegido como tema vertebrador de todos nuestros proyectos, el AGUA.
En un mundo en el que el Cambio Climático está afectando al régimen hídrico, provocando cambios en los volúmenes llovidos, creemos conveniente que nuestros alumnos comprendan qué es la precipitación y qué agentes le afectan.
Cada alumno a su nivel, pero sin perder de vista un abordaje global y desde todos los cursos del colegio, se han acercado a diferentes conceptos de gran interés. Entre otros muchos, los abordados han sido:
estudio del ciclo del agua
nombrar e identificar los diferentes tipos de precipitación existentes
biodiversidad de los medios acuáticos
evolución de animales de medios típicamente acuáticos a otros sin agua
estudio del crecimiento de las plantas según la calidad del agua de riego
creación de filtros para recuperación de las aguas grises y destinarlas a riego
A continuación, se detallan los proyectos más relevantes de entre los que nos hemos embarcado este año
La idea que propicia este proyecto, es crear conciencia de cómo la presencia o ausencia de agua, en entornos en los que normalmente está presente, pueden modificar las características propias de animal, inicialmente adaptado a entorno acuático.
Nuestros alumnos en el comité, manifestaron su preocupación sobre los posibles efectos de la falta de agua en los animales, y que ésta, podría acabar con muchas especies.
Para estudiar los efectos de esta falta de agua, se ha trabajado en dos niveles diferentes: primaria y secundaria. Y también, desde diferentes subproyectos.
En 2º de primaria, han creado un modelo reducido de los diferentes paisajes aprendidos, y que identificaran los animales propios de cada entorno. Y que después, una vez comprendidas sus características, crearan modelos a escala de los animales propios de cada entorno.
Por una parte, los alumnos, empleando corcho como material principal, y con la idea de completar sus creaciones con materiales reciclados, han creado maquetas de los diferentes animales que pueblan cada entorno. De hecho, pudieron contrastar las características propias de los animales de entornos áridos y de los que provienen de entornos acuáticos, para así identificar los posibles cambios que aparecerían en caso de desaparecer estos hábitats acuáticos.
En 2º de primaria, se pidió a los alumnos que inventaran un invertebrado, partiendo de alguno real, y que explicaran qué características nuevas les añadirían a los invertebrados en los que se inspiraban.
En estos invertebrados, se tuvieron en cuenta las posibles modificaciones de los hábitats originales de los mismos, haciendo hincapié en la desaparición de hábitats acuáticos.
En 4º de la ESO, desde la asignatura de Biología, se ha trabajado la evolución desde diferentes enfoques. El que más del ha gustado a nuestros alumnos, está íntimamente relacionado con el cambio climático y la desaparición de ecosistemas acuáticos.
Se pidió a os alumnos, que con material reciclado, se crearan artrópodos, desde un punto de vista evolutivo viable y con modificaciones reales, justificando qué situaciones ambientales las habrían propiciado y por qué. Incidiendo en qué mejoras aportan estos cambios en su estructura física.
Los cambios más interesantes, son los observados cuando modificas el entorno del artrópodo, y eliminas de su hábitat algún elemento clave. Para estar en línea con el tema director de este año, los alumnos han propuesto cambios y mejoras evolutivas necesarias en artrópodos reales, que les permitan salir de un entorno acuático, a otro árido o con escasez de agua.
Nuestros alumnos más mayores, después de mucho departir y pensar, tuvieron la idea de reciclar y reutilizar el agua de nuestro colegio. Les sonaba haber leído sobre aguas grises, y tenían curiosidad sobre qué eran y cómo se empleaban realmente.
En una de las reuniones de nuestras comisiones medioambientales, surgió la idea de implementar un filtrado de aguas grises en el colegio, para minimizar el consumo de agua.
En las asignaturas de Ciencias de la Tierra y el Medio ambiente (2º Bachillerato LOMCE) y Sistemas Ambientales (1º Bachillerato IB), se ha trabajado en profundidad el ODS 12 Consumo Responsable. Se ha explicado la necesidad de minimizar el empleo de agua, y se han trabajado los conceptos de economía circular y reciclado y reutilización del agua.
Nuestros alumnos han diseñado y construido un filtro de aguas grises, para dar una segunda vida al agua jabonosa de fregado que se emplea diariamente en cocina, para el riego del jardín.
Para poder cuantificar la mejora que supone regar con este agua frente a hacerlo con el agua sin filtrar, han desarrollado un experimento, en el que están regando diferentes plantones con distintos tipos de aguas.
De esta forma, nuestros alumnos saben distinguir de forma práctica entre aguas blancas, negras y grises, aprenden a diseñar experimentos que ellos mismos pueden llevar a la práctica, y a cuantificar (gracias a recursos matemáticos, estadísticos y conocimientos físicos) las mejoras que suponen los cambios que implementan.
Los alumnos de bachillerato IB, que han participado en el proyecto anterior, han preparado una charla divulgativa, para mostrar a los alumnos más pequeños, la necesidad de realizar un consumo comedido del agua.
Han hecho hincapié en que el agua es un bien escaso, y que debemos de cuidar del mismo.
A su vez, les han enseñado técnicas para controlar y minimizar el consumo del agua en sus propias casas.
Nuestros alumnos más pequeños, no se quedan atrás a la hora de aprender sobre ese bien tan escaso llamado agua.
Aprovechando nuestro flamante huerto nuevo, creado con materiales reciclados, nuestros alumnos de hasta 5 años, aprenden a regar las plantas con el agua justa, sabiendo que no se ha de malgastar.
También, aprenden, que el agua de lluvia se puede recoger y almacenar, y emplearla más para su empleo para el riego.
Una de las ideas que más se repitió en las primeras reuniones de las comisiones medioambientales de profesores y alumnos, fue que el agua es un bien escaso. Y que había que ahorrar agua.
El problema vino después, cuando no se tenía muy claro cómo saber realmente de cuánto agua disponemos. Tras mucho pensar, se organizaron diferentes actividades para, de forma global, poder tener claro qué es el agua, de dónde viene, y cómo medir la que tenemos disponible gracias a la precipitación
Los más pequeño del colegio están descubriendo el ciclo del agua. Para trabajarlo, han creado un diorama en el que se muestran diferentes estados del agua, y se trabajan los distintos tipos de precipitación que hay (agua, nieve y hielo). De esta forma, comienza la carrera para aprender qué hacer con ese agua, y el respeto con el que hay que tratarla dado su gran valor y su escasez.
Nuestros alumnos han aprendido el vocabulario relacionado con el clima y las estaciones meteorológicas, teniendo en cuenta los diferentes elementos que nos podemos encontrar en una, y qué parámetros se miden en ellas (velocidad del viento, agua llovida, temperatura,...).
Empleando materiales reciclados, han sido apaces de construir los diferentes elementos que forman una estación meteorológica de verdad: anemómetro, termómetro, pluviómetro y veleta. Así, aprenden que los materiales de uso cotidiano que podrían ser desechados, tienen una nueva vida, para crear algo útil y atractivo.
A su vez, han creado pluviómetros empleando botes de cristal reciclados, para poder trabajar los volúmenes y las formas.
Para aprender las fórmulas de superficies y volúmenes, qué mejor hacerlo con agua. Nuestros alumnos, han creado con unos botes de vidrio, unos pluviómetros. Gracias a ellos, han trabajado el desarrollo de un cilindro, y estudiado los volúmenes de los cilindros, conos, tronco de cono,... resultantes de despiezar los botes en unidades geométricas cada vez más pequeñas.
Se han trabajado también los cambios de unidades de la capacidad, y repasado las equivalencias entre m3 y l
Los alumnos de tecnología saben mucho de materiales. Gracias a unos tarros de vidrio reciclados, y las esmeriladoras manuales que tenemos, han creado unos pluviómetros para recoger y medir el agua llovida en los días en los que hay precipitación.
Gracias a lo aprendido en matemáticas, han podido graduarlos perfectamente.
Los alumnos de Tecnología y Digitalización, ya saben programar. Gracias a una placa de arduino, una protoboard, varios leds y unos cuantos sensores de humedad, han podido crear un elemento de control de riego, que complementa nuestro huerto experimental.
De esta forma, en cuantos nuestros alumnos de bachillerato tengan organizado algún experimento que requiera un entorno controlado de luz, humedad y temperatura, lo implementaremos en nuestro invernadero dentro de la cúpula geodésica.
Nuestros alumnos de Tecnología, porgramación y robótica y Tecnlogía y Digitalización, han trabajado en el aula el ODS 9: Industria, innocavión e infraestructura. Son muy conscientes de la necesidad de construir estructuras al servicio de la humanidad y del medio ambiente.
Por ello, entre en año pasado y éste, han diseñado y creado con sus propias manos, una cúpula geodésica, que permita albergar en su interior, un invernadero con humedad y temperatura controlados. Nuestros alumnos han diseñado los nodos y los travesaños, así como creado con la impresora 3D.
Actualmente, se están dando los pasos necesarios para convertirla en un huerto autosustentable. Poco a poco, nuestros alumnos, van completando las piezas del puzzle de un ambicioso proyecto, que ha unido a toda la comunidad Logos.
Nuestros alumnos de las asignaturas de Sistemas Ambientales (Bachillerato IB) y Ciencias de la Tierra y el Medio ambiente (Bachillerato LOMCE) han aprendido a crear compost (por métodos aeróbicos) a partir de los restos de poda que se generan en el propio colegio.
Así, aprenden a disminuir los residuos generados, y a darles una segunda vida, para mejorar la calidad del suelo que tenemos y a su vez, al crear un fertilizante natural, evitar que por escorrentías superficiales y subterráneas, restos de fertilizantes artificiales lleguen al agua, provocando su eutrofización.
La eutrofización, es un proceso por el que el exceso de nutrientes (mayormente fosfatos y nitratos) produce un sobrecrecimiento de algas en masa de agua tales como lagos y costas, provocando graves problemas como elevados niveles de temperatura, falta de oxígeno en la misma y posibles altos niveles de subproductos tóxicos, que dificulten la vida en las mismas.
El procedimiento de crear un compost libre te tóxicos, con metodologías aeróbicas requiere su tiempo, como el buen vino. Pero siempre se puede ayudar al proceso.
Para ello, nuestros alumnos han creado unos tarros con lo que se llama té de compost, para poder acelerar de forma natural el proceso, criando microorganismos que pueden descomponer de una forma determinada y controlada los restos acumulados en la compostera. De esta manera, en menor tiempo, se consigue un compost natural y nutritivo para el suelo y las plantas.
Los residuos de los bienes que consumimos van al mar. Eso lo sabemos todos. Pero, ¿cómo evitarlo? Es otro tema, más desconocido. Mucho se habla de los plásticos y microplasticos en el agua, pero poco de como impedir que éstos lleguen a la misma.
Nuestros alumnos y profesores han propuesto diferentes actividades de reciclaje y reutilización, para poder reducir los residuos generados tanto en el colegio como en casa.
Con materiales reciclados, nuestros alumnos han creado el perfecto escenario para el Belén de la Navidad de este año. Empleando desde hueveras hasta tetrabriks de leche, hemos conseguido crear un marco fabuloso para todas las escenas que han creados los pequeños del colegio.
En los colegios y en casa, empleamos múltiples herramientas de escritura (bolígrados, rotuladores, tipex,...) que están hechos o que la mayor parte de sus piezas están elaboradas con plástico.
Una de las primeras propuestas de nuestros alumnos fue intentar reducir los microplásticos que pudiéramos generar.
Así que dicho y hecho. Hemos creado una campaña de recogida de estas herramientas de nuestro día a día, para que no se tengan que tirar a la basura, y que sean adecuadamente reciclados. Ningún bolígrafo nuestro llegará al mar.