De cáscara rosada y pulpa amarilla, es una de las más reconocidas y consumidas en Perú. Su textura firme la hace ideal para guisos, sopas y la tradicional papa rellena
Conocida por su sabor suave y textura arenosa, es perfecta para preparar causa limeña, puré y papas fritas.
De cáscara bicolor (blanca y roja), su pulpa es cremosa y se utiliza en guisos, sopas y en forma de hojuelas
Variedad ancestral con piel azulada casi negra y pulpa amarilla intensa. Su textura harinosa y sabor ligeramente dulce la hacen ideal para puré, papa rellena y frituras.
Destaca por su forma de corazón en el interior y su color rojo intenso. Se utiliza en platos festivos y tradicionales.
Con pulpa que presenta un color púrpura o azul, es cultivada en las regiones de Cusco, Ayacucho y Huancavelica.
Su forma curvada recuerda a cuernos de toro. Tiene piel rojiza y pulpa morada con manchas cremas.
Su nombre significa "sangre" en quechua, debido a su color rojo-púrpura intenso.
De forma redonda y cáscara negruzca con manchas amarillas, su pulpa morada intensa es rica en vitamina C.
Alargada con piel morada y rosada, es muy utilizada para elaborar la pachamanca, un plato tradicional peruano.
Conocida también como Ishkupuru o limeña, tiene piel amarilla y pulpa harinosa, ideal para guisos y sancochados.
Pequeña y redonda, con piel ocre y pulpa amarilla. Es versátil en cocina: se puede freír, sancochar o guisar.
De cáscara marrón y morada, es húmeda y dulce, perfecta para preparar papas fritas.
Grande y compacta, con piel amarillenta y carne cremosa. Es conocida por su buena conservación durante todo el año.