Precisamente en el solar que ocupará la cuadrícula del campamento romano se erigirá en el siglo XII, por iniciativa del rey Fernando I y su esposa Doña Sancha, la iglesia románica de San Isidoro que albergará los restos del insigne obispo de Sevilla, así como en su Panteón descansarán los reyes del Reino de León, decorándose sus arcos y bóvedas con pinturas del Pantocrátor y el Tetramorfos, consideradas en su conjunto como la “Capilla Sixtina” del arte románico.