León, como enclave importante del Camino de Santiago, asistirá en el siglo XIII a su renacer urbano. Fruto del auge social y económico se construirá, a partir de 1220 y por mandato del arzobispo Manrique, la Catedral de Santa María, dónde el arte gótico inspirado de luminosidad y verticalidad muestran el fervor religioso y la prosperidad del momento histórico. La llamada “Pulchra Leonina” será emblema de la ciudad en el transcurrir de los siglos.