Cuphead es un juego desafiante, pero no imposible, por lo que si mueres varias veces contra un jefe no desesperes y sigue intentándolo. En estos casos lo mejor suele ser experimentar con las distintas armas y mejoras que podemos obtener, ya que hay algunas muy efectivas contra ciertos enemigos.
Aunque son opcionales, es muy recomendable que juguéis los niveles de run and gun para conseguir las monedas que se encuentran ocultas en ellos y así poder comprar armas y mejoras en la tienda.
Los mausoleos también son opcionales, pero aquí desbloquearemos las técnicas definitivas de nuestro héroe, por lo que conviene completarlos. Además, son muy fáciles y no deberíais tardar demasiado en superarlos.
Cualquier elemento rosa que veamos, ya sea parte del escenario, del enemigo o un proyectil, puede ser utilizado para ejecutar un "parry". Para ello, simplemente tenéis que saltar y cuando lo vayáis a tocar volver a pulsar el botón de salto, de esta forma bloquearéis el daño y podréis impulsaros nuevamente como si de un doble salto se tratase. Aprender a dominar esta técnica es fundamental para esquivar ciertos ataques y aumentar vuestras opciones de supervivencia.
Si juegas en cooperativo puedes resucitar a tu compañero haciendo un "parry" sobre su espíritu antes de que desaparezca de la pantalla. Esto hace que a veces sea muy complicado salvar a nuestro amigo, por lo que no siempre es recomendable arriesgarse a recibir golpes de más para levantar a un aliado.
Si tienes problemas para apuntar y esquivar al mismo tiempo, prueba a utilizar el arma Chaser, ya que los disparos irán directamente a por el enemigo, aunque esto no siempre es efectivo cuando hay más de un blanco en pantalla.
Si un jefe te cuesta prueba a utilizar el Charm llamado Heart. A cambio de hacer menos daño, ganaréis un punto de vida extra, lo que debería daros algo más de margen para aprenderos los patrones de los enemigos y sobrevivir a la batalla si esta no se os da especialmente bien.
Adquiere el Charm llamado Smoke Bomb en cuanto puedas, ya que esto hará que cuando utilicéis el "dash" seáis invencibles durante la animación, convirtiéndose de esta manera en una herramienta prácticamente imprescindible a la hora de esquivar ataques enemigos. Sin duda, la mejor habilidad de todo el juego.
Explora el mapamundi y habla con todos los personajes que encuentres, ya que muchos de ellos os permitirán conseguir monedas extras y útiles pistas sobre algunos secretos.
Nunca dejes de moverte. La clave de la victoria suele radicar en estar casi siempre en movimiento y listos para esquivar cualquier posible ataque.
El primer jefe al que nos enfrentaremos es realmente sencillo, ya que apenas tiene mecánicas de ataque. Su primera forma es una patata que nos escupirá unos proyectiles a una velocidad regular que pueden ser fácilmente esquivados saltando y haciendo parries sobre las lombrices cuando nos las lance.
Una vez acabemos con ella saldrá una cebolla que se pondrá a llorar. Sus lágrimas hacen daño, así que simplemente dedícate a esquivarlas moviéndote mientras disparas sin parar y acabarás con ella rápidamente. La fase final de la batalla nos pone a luchar contra una zanahoria que nos arrojará pequeñas zanahorias que pueden ser destruidas con nuestros disparos. También cuenta con otro ataque con el que nos disparará unas ondas psíquicas que pueden ser esquivadas simplemente moviéndonos, aunque ojo, ya que sus dos movimientos suelen coincidir uno con otro, por lo que probablemente nos toque esquivar ondas y zanahorias de forma simultánea.
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En este jefe tendremos que hacer frente a dos ranas. Durante la primera fase la rana alta nos lanzará unos insectos en llamas que nos perseguirán poco a poco y que podemos destruir con nuestros disparos mientras que la pequeña nos lanzará unos proyectiles con forma de puño que siempre siguen el mismo orden: altura baja, media, alta, media, baja y así sucesivamente, por lo que resulta fácil memorizar cuándo tenemos que saltar y cuándo agacharnos para esquivar estos ataques.
Ambos enemigos comparten la misma barra de vida, por lo que una vez que realicemos el suficiente daño a cualquiera de ellos pasaremos a la segunda fase de la batalla. Sabremos que esta comienza cuando la rana pequeña se agache y ruede hacia nosotros, ataque que tendremos que esquivar saltando.
A partir de aquí quedaremos rodeados por ambas ranas. En esta fase la alta creará ráfagas de viento que nos empujarán contra la pequeña o nos atraerán hacia ella, por lo que tendremos que movernos en la dirección contraria para intentar mantenernos en el centro. Mientras tanto, la pequeña aprovechará para lanzarnos los mismos proyectiles de la primera fase y unos nuevos que van rebotando contra el suelo y el techo.
Al igual que antes, cuando hagamos el suficiente daño la rana pequeña volverá a intentar acabar con nosotros rodando antes de cambiar a la fase final de la pelea. Esquivadla saltando y ambas ranas se fusionarán convirtiéndose en una máquina tragaperras.
Para poder hacerle daño a esta transformación vais a tener que hacer un parry sobre la palanca de la máquina, aunque antes de que esta se vuelva rosa y sea susceptible de dicha técnica vais a tener que esquivar unas cuantas monedas. Cuando la activéis, dependiendo de lo que salga en la tragaperras van a empezar a salir unas plataformas u otras con diversos peligros. Este es el único momento que tendremos para dañar a nuestro rival, ya que mientras expulsa plataformas es vulnerable a nuestros disparos.
Esta es una de las batallas con las mecánicas más fáciles y simples de todo el juego. Durante la primera fase simplemente se dedica a botar por el escenario, algo que podéis esquivar fácilmente calculando sus saltos para pasar por debajo de él cuando veáis la oportunidad. A veces se detendrá y realizará un ataque hacia delante, aunque suele dar tiempo de sobra a alejarse para evitarlo.
La segunda fase es exactamente igual, aunque el jefe tendrá un tamaño mucho mayor y combina botes largos con otros más cortos. Destacar que si queréis sacar la máxima puntuación los parries solo se pueden hacer en los interrogantes que salen sobre el enemigo cuando se va a realizar el cambio de la primera a la segunda fase.
La última fase de la batalla es la más fácil de todas, ya que aquí se convertirá en una lápida y simplemente irá haciendo pasadas por el escenario e intentando aplastarnos. Siempre intentará acabar con nosotros la tercera vez que pase por encima nuestra, por lo que es muy fácil calcular cuándo hacer un dash para evitar este ataque.
Esta batalla es muy diferente a las anteriores, ya que aquí la jugabilidad cambia a la propia de un matamarcianos de perspectiva lateral al más puro estilo R-Type. Durante la primera fase no hay mucho más que disparar y esquivar proyectiles y enemigos, así como evitar la carga que realiza el jefe cuando va a cambiar de fase situándonos en un punto elevado de la pantalla.
La fase a la que cambia es aleatoria, por lo que pueden salirnos varias distintas correspondientes a algunos signos zodiacales. Tauro es la más fácil, ya que solo hace algunos ataques en línea recta desde su posición muy predecibles, Géminis nos puede dar algo más de problemas al colocar una bola que dispara proyectiles rotando sobre sí misma, mientras que Sagitario es la más problemática por culpa de sus flechas y proyectiles teledirigidos.
Una vez hayamos derrotado tres veces a su forma normal y a dos signos zodiacales, dará comienzo la fase final, donde nuestra enemiga se convertirá en una gigantesca luna. Esquiva estrellas y no te quedes muy atrás cuando salgan los ovnis para poder esquivar bien sus rayos y no tardará en caer.
Esta batalla tiene dos fases iniciales muy parecidas donde tendremos que esquivar las semillas que caigan del cielo y que luego se convierten en enemigos que pueden ser fácilmente destruidos. Además, a veces también nos lanzará unos boomerangs que atacan primero por arriba y luego por abajo cuando vuelven, así como unos proyectiles que atacan en varias direcciones a la vez.
Otro ataque fácilmente evitable pero con el que tenemos que tener cuidado es el que realiza cuando se encoge, dependiendo de la altura a la que esté, ocupará toda esa parte de la pantalla con su cabeza, por lo que si veis que se coloca abajo, saltad a las plataformas, mientras que si lo hace por arriba, simplemente tendréis que manteneros en el suelo.
Al pasar a la fase final las cosas se complican un poco más, ya que llenará el suelo de espinas y solo podremos mantenernos sobre las plataformas si no queremos recibir daño. A partir de aquí simplemente tendremos que esquivar proyectiles al mismo tiempo que vamos saltando de una plataforma a otra para situarnos en las que no estén siendo cubiertas de espinas desde abajo.
Este jefe comienza como una sucesión de minijefes que van apareciendo de forma aleatoria en cada intento que hagamos, por lo que no siempre aparecerán los mismos enemigos ni en el mismo orden. Lo bueno es que todos ellos simplemente tienen una única mecánica de ataque, por lo que resulta fácil aprenderse sus patrones para esquivarlos sin grandes problemas.
Una vez que hayamos derrotado a tres de estos minijefes, el castillo comenzará a moverse y a perseguirnos, por lo que tendremos que esquivar sus ataques mientras nos movemos y disparamos a la vez. Esta fase tiene dos ataques muy específicos: lanzarnos un caramelo rodante que podemos evitar saltando o con un parry, y una cabeza que nos va persiguiendo constantemente y que se va deteniendo de vez en cuando, momentos que tendremos que aprovechar para recolocarnos y esquivar su próxima persecución.
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Este es otro jefe al estilo matamarcianos. Durante la primera fase abrirá un cofre del que pueden salir distintos tipos de proyectiles que tenemos que esquivar moviéndonos. Una vez hayamos realizado el daño suficiente, el scroll de la pantalla comenzará a avanzar y aparecerán unas columnas divididas en varias partes. Para abrirnos camino tendremos que apuntar a las zonas donde veamos una cara, aunque mucho cuidado, ya que si tocamos cualquier parte del escenario recibiremos daño, bordes superiores e inferiores incluidos.
Tras esto dará comienzo la siguiente parte de la batalla, donde nuestro enemigo adoptará la forma de un sarcófago. Al abrirlo comenzarán a salir momias fantasmales que avanzaran en línea recta y una cara naranja nos atacará lanzándonos con sus ojos. Ataca a este rostro y cambiarás de fase rápidamente.
En esta nueva fase, el jefe creará una marioneta con la forma de nuestro protagonista a la que tendremos que destruir. Esta nos ataca únicamente con proyectiles, aunque al mismo tiempo habrá un sombrero dando vueltas por el escenario y disparando balas a toda velocidad, por lo que tendremos que centrarnos en evitar todos estos ataques de forma simultánea.
La última fase del combate pone en juego tres pirámides que van girando a nuestro alrededor. Cuando una de ellas abra los ojos significará que lanzará un gran rayo en forma de cruz desde su posición, momento en el que el jefe también atacará para lanzarnos una onda psíquica, obligándonos a colocarnos muy bien y a movernos siguiendo el patrón de la pirámide que esté atacando para que no nos dé con su ataque.
Este combate comienza con el jefe montado en un coche de choque. Simplemente dispárale y esquiva saltando sus embestidas cuando veas que las cargue. Eso sí, procura golpear también las dianas con forma de pato que hay en la parte superior de la pantalla, ya que hacen daño si las tocas sin atacarlas.
La segunda fase con el arma Spread es muy fácil, ya que tendremos que mantenernos en el centro mientras globos con forma de perro vienen a atacarnos y un vagón de montaña rusa pasa debajo nuestra, teniendo que saltar a las personas que hay montadas sobre él para no recibir daño. Como los globos se destruyen con nuestros disparos, con Spread los destruiremos fácilmente al mismo tiempo que golpeamos al jefe para obligarle a cambiar a su siguiente fase.
En esta nueva parte del combate continuarán pasando los vagones de la montaña rusa, aunque ahora nuestro enemigo nos lanzará unos proyectiles con forma de herradura. Los hay de dos tipos: unos amarillos que atraviesan rápidamente la pantalla para situarse en la parte superior antes de caer sobre nosotros, obligándonos a colocarnos en la única zona que quede libre de herraduras para esquivar el ataque, y otro proyectiles verdes que nos lanzará a pares y que irán zigzageando hacia delante. Podemos saber qué tipo de herraduras nos va a lanzar fijándonos en el color del caballo en el que el jefe aparezca montado.
Al llegar a la fase final, el propio jefe se convertirá en un tiovivo gigantesco. Aquí tendremos que atacar a su cara, al cual está justo en el centro de la pantalla, mientras esquivamos los vagones de la montaña rusa, los cuales ahora pasan a toda velocidad, por lo que tendremos que situarnos en las nuevas plataformas que han aparecido para que no nos atropellen. De vez en cuando también lanzará unos pingüinos que lanzan balas, aunque a estos últimos los podemos destruir para que no nos molesten.
Volvemos a encontrarnos ante otro jefe al estilo matamarcianos. La primera fase es muy sencilla si nos mantenemos pegados a la parte izquierda del escenario, ya que esto facilita el esquive de huevos, pájaros y balas que nos lanzarán.
Una vez finalizada esta parte de la batalla, el jefe comenzará a disparar plumas en todas direcciones mientras más pájaros siguen cruzando la pantalla de una punta a otra. Esta fase es facilísima si únicamente nos dedicamos a esquivar las plumas con cuidado en la misma posición (siempre siguen el mismo patrón) mientras disparamos sin parar.
La siguiente fase es un poco más complicada, ya que aparecerá el hijo del jefe principal, quien se rodea de varios huevos que van girando a su alrededor mientras amplían y reducen el radio. Mientras tanto, el infante aprovechará para dispararnos con su pistolas unos proyectiles a los que podemos hacer parry. Finalmente, la parte final de la batalla se supera fácil disparando bombas y esquivando los proyectiles que nos arrojarán desde abajo.
Esta batalla pondrá a prueba nuestras habilidades plataformeando, ya que todo el combate se desarrolla sobre unas pequeñas nubes que no paran de moverse. Como era de esperar, el jefe aprovechará para lanzarnos ondas psíquicas, bolas de fuego y para atacarnos desde abajo con su cola, por lo que tendremos que estar buscando constantemente la mejor plataforma para esquivar estas ofensivas.
La siguiente parte del combate se simplifica muchísimo con el arma Chaser, ya que no tendremos que preocuparnos de apuntar y solo nos tocará centrarnos en esquivar a las llamas que nos atacarán desde la parte inferior del escenario.
La fase final es la más complicada de todas, ya que aquí el dragón tendrá tres cabezas en vez de una y nos lanzará unos proyectiles que si rompemos se dividirán en muchos más, por lo que hay que tener mucho cuidado a la hora de atacar. Su otro ataque del que tenemos que cuidarnos es uno con el que se convierte en un soplete y comienza a disparar fuego en línea recta por la parte intermedia del escenario. Para esquivarlo simplemente utiliza las nubes más altas que encuentres.
Esta vez volvemos a estar ante un jefe muy plataformero, ya que tendremos que movernos por diferentes plataformas mientras el scroll no para de subir. En la primera fase de la batalla tendremos que derrotar a un policía que va dando vueltas por el escenario mientras coloca unas bombas que al explotar disparan proyectiles en todas direcciones. Al mismo tiempo, también aparecerán varios enemigos que se dedican a recorrer el escenario desde una punta hasta la otra.
Tras esta sencilla fase llega lo realmente desafiante del combate, ya que tendremos que aprender a esquivar seleccionando adecuadamente la plataforma en la que nos situamos. Durante esta fase hay tres ataques principales: por un lado, cuando el jefe aparezca por el centro se dedicará a lanzar misiles que van ascendiendo por ambos lados del escenario mientras realizan pasadas horizontales en algunas plataformas.
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En cambio, si el jefe cae por un lateral puede hacer dos cosas: invocar unos triángulos que giran sobre sí mismos y disparan proyectiles o invocar unas bolas rosas que atraen disparos y sobre las cuales podemos hacer parry.
Pasada esta fase se convertirá en una especie de avión y se situará en la parte inferior del escenario, momento en el que os recomendamos encarecidamente que utilicéis el Chaser como arma. Aquí os disparará unos misiles con forma de puño que buscarán perseguiros, aunque también puede intentar acabar con vosotros con un peligroso ataque por uno de los laterales del escenario que se esquiva yendo hacia el lado contrario.
Durante la primera fase del combate este enemigo puede tirar bombas que al explotar contra el suelo provocan que aparezcan dos llamas. Una de ellas se dirigirá rápidamente a la derecha y otra a la izquierda, por lo que no bastará con esquivar la bomba en sí, ya que también tendremos que estar preparados para saltar sobre dicha llama.
Otro de sus posibles ataques radica en lanzar un par de muelles rosas que tendremos que usar con un parry para esquivar la embestida que realizará el jefe justo a continuación. Existe un tercer ataque con el que nos lanzará varios proyectiles con una catapulta. Algunos de estos proyectiles son chicles rosas, así que podéis utilizar un parry contra ellos para evitar fácilmente el golpe.
La segunda fase es la más fácil de todas. En esta el vehículo del jefe se convertirá en una especie de elevador que va alternando entre dos niveles de altura para disparar fuego. De este modo, simplemente tendremos que disparar cambiando la altura a la que nos situamos según dónde vaya realizando los fogonazos. Para complicar las cosas un poco, en los laterales del escenario aparecerán unas chapas que nos irán atacando periódicamente, aunque si nos situamos en la parte central con el arma Spread deberíamos poder cambiar de fase antes de que esto se convierta en un problema.
Finalmente, la fase final nos hará batallar contra un gato gigante que solo tiene dos tipos de ataque. El primero de ellos invocará varios fantasmas de ratones que nos lanzarán unas bolas que tendremos que esquivar o, si son rosa, hacerles parry. Destacar que los fantasmas pueden ser eliminados con nuestros disparos. Por otra parte, el otro movimiento que tiene hará que nos ataque con una de sus patas por uno de los laterales del escenario. La pata se puede esquivar fácilmente situándonos en el lado contrario, aunque tras esto comenzarán a caer trozos del techo que tendremos que evitar.
Antes de nada, os recomendamos que uséis el arma Charge para toda esta batalla, ya que facilita mucho las cosas y hará que paséis una fase tras otra con muy pocos disparos. La primera fase de este combate es muy sencilla, ya que el jefe solo nos disparará unos proyectiles muy fáciles de esquivar mientras un barril intenta aplastarnos cada vez que pasamos debajo suya.
Cuando hagamos el suficiente daño, este mantendrá estos ataques y sumará cuatro nuevos. El único de estos que hace de forma intermitente consiste en escupir una bola de cañón desde el barco que tenemos que esquivar saltando. Por lo demás, puede aparecer un calamar que si bien no hace daño, puede quitarnos mucha visión con su tinta si no lo matamos rápido. Otro de los ataques consiste en la aparición de un tiburón por el lado izquierdo de la pantalla, momento en el que nos tocará pegarnos al jefe para que no nos alcance.
Finalmente, el último de sus ataques consiste en lanzarnos varias focas con cabeza de perro que se deslizan por el suelo yendo de derecha a izquierda. Podemos lidiar con ellas tanto matándolas como saltándolas.
En su fase final se mantiene el barril que nos quiere aplastar, aunque el jefe en sí nos atacará únicamente con dos movimientos diferentes. Con el primero de ellos nos lanzará unas bolas que van avanzando haciendo círculos, mientras que con el otro disparará un gran rayo que solo se puede evitar agachándonos. Destacar que en esta fase solo podremos dañar a nuestro enemigo cuando tenga la boca abierta.
Volvemos a encontrarnos con otro jefe al estilo matamarcianos, el cual nos plantea uno de los combates más complicados de todo el juego. Durante su primera fase puede lanzarnos varias ráfagas de proyectiles con un pez rojo, bombas que explotan en varias balas que se dirigen hacia todas las direcciones, boomerangs eléctricos con un pez amarillo, fantasmas que avanzarán hacia nuestra última posición en el momento que se lancen al ataque, peces globos que salen del mar y ascienden hasta perderse en el cielo y un caballito de mar intentará fastidiarnos dificultando que vayamos hacia abajo.
Destacar que durante estas fases suele combinar dos de estos ataques, por lo que tendremos que aprender a evitarlos conjuntamente. Una vez superada esta fase de la pelea, lo primero que intentará hacer será petrificarnos, por lo que tendremos que evitarlo colocándonos en la parte superior de la pantalla junto a la cabeza del jefe. Si no lo conseguimos, nos tocará aporrear los botones y pulsar hacia todas las direcciones rápidamente para quitarnos la petrificación y retomar el control.
Además de esta mirada petrificante, aparecerán varias anguilas que nos dispararán proyectiles. Estas pueden ser eliminadas, por lo que si reducimos su número constantemente esta fase no debería darnos demasiados problemas.
Al llegar a su fase final, entraremos en una especie de cueva con unos corales rojos que si tocamos nos harán daño. Esta fase es bastante sencilla ya que el jefe solo cuenta con dos ataques: petrificarnos con la mirada y lanzarnos unas calaveras flotantes, por lo que la máxima complicación de este tramo final está en mantener la calma para pilotar bien nuestra nave y no estrellarnos contra los peligros del escenario.
La primera fase no tiene ningún misterio, ya que el jefe solo se dedica a realizar saltos cayendo en picado hacia nosotros y lo único que lanzará serán corazones que pueden ser evitados con un parry y unos abanicos que se quedan pegados al suelo durante un rato.
Tras esto, da comienzo la segunda fase, en la cual un bebé nos lanzará biberones por cualquiera de las ventanas que se ven al fondo del escenario mientras el jefe en sí continúa con sus ataques de la primera fase, aunque cambiando el corazón por el lanzamiento de unos juguetes que avanzan hacia los laterales de la pantalla para escalarlos y caernos posteriormente desde el techo.
Pasada esta fase, el jefe nos hará tres movimientos diferentes que se indican en la esquina superior izquierda con un letrero. Meteor hará que caiga un meteorito que podremos romper, liberando así una estrella rosa que tendremos que reservar para hacer parry cuando nos haga el ataque Big Wave y así esquivar la ola que nos lanzará. Finalmente, con Lightning caerán rayos del techo que podremos esquivar fácilmente moviéndonos y saltando cuando sea necesario.
La última fase es muy simple, especialmente si utilizamos el Chaser. Aquí simplemente nos bastará con esquivar el paraguas que va danzando por el escenario y las flores que caen desde arriba hasta que el jefe caiga derrotado.
Esta batalla al estilo matamarcianos cuenta con una primera fase realmente dura, probablemente la más difícil de toda la batalla. Aquí haremos frente a un robot con tres puntos débiles muy específicos: la antena de la cabeza, el hueco del pecho y la rejilla de la zona inferior.
Cada una hace ataque diferente y, dependiendo de las partes que vayamos rompiendo, el enemigo va ganando movimientos cada vez más poderosos. Nuestro orden recomendado para acabar con él es rejilla, antena y pecho. Cuando hayáis destruido las tres, saldrá un corazón al que tendréis que atacar mientras el jefe os dispara tornillos en abanico y os intenta entorpecer atrayéndoos con un imán.
Tras esto, la cabeza se desprenderá del cuerpo y comenzará a hacer pasadas a diferentes alturas mientras nos atacan unos misiles que al ser golpeados estallan con un gran radio de efecto.
Cuando completemos esta fase, entraremos en la parte final de la pelea. En este momento, nuestro enemigo comenzará a lanzar proyectiles a toda velocidad en todas direcciones mientras unos postes electrificados nos van entorpeciendo. Aquí no hay más estrategia que esquivar y disparar hasta que muera, aunque haceros pequeños puede resultaros muy útil para evitar las balas más complicadas.
Todo este combate se desarrolla sobre una carretilla que puede cambiar su posición dependiendo de si golpeamos con un parry o no sus laterales rosas, aunque los enemigos también pueden provocar que se mueva si aciertan con sus propios proyectiles de color rosa, los cuales os recomendamos que evitéis con un parry para que el vehículo no se mueva de forma indeseada.
Durante la primera fase no hay mucho más allá que hacer que romper ladrillos rosas con parries, y disparar al jefe mientras esquivamos los ojos que nos lanza. En la segunda se mantiene la dinámica de los ladrillos pero es recomendable mover la vagoneta hacia el vagón por el que salga el cráneo, ya que es el punto débil de esta fase y no nos puede atacar si estamos debajo suya.
La tercera parte de la batalla vuelve a tener tres vagones. Por el central saldrán fantasmas que podemos destruir y que al morir dejarán caer un cráneo rosa al que podemos hacer parry (y que, por tanto, pueden mover la vagoneta), mientras que en los laterales saldrán dos grandes cabezas cuyo único movimiento consiste en lanzar un gigantesco rayo. Para esquivarlo, simplemente tenemos que ir hacia el lado contrario de la cabeza que ataque.
Tras esto llegamos a la fase final de la lucha, momento en el que vuelven los ladrillos rosas. Para poder hacer daño al jefe primero tendremos que golpearle en la bombilla que tiene en la cola para que se abra su caldera y su corazón quede expuesto, aunque ojo, ya que empezará a arrojar llamas por todas partes que tendremos que esquivar.
Llegamos a la que es, sin lugar a dudas, la batalla más larga de todo el juego. Nuestro objetivo aquí no es otro que ir avanzando por una ruleta moviéndonos casilla tras casilla según la cantidad que saquemos en el dado. Si caemos en una casilla roja, tendremos que hacer frente a un minijefe aleatorio, si caemos en una verde podremos volver a tirar el dado.
Hay nueve minijefes posibles, aunque ninguno de ellos cuenta con más de dos o tres ataques, por lo que son fáciles de memorizar, por lo que al final el reto está en mantener la concentración durante todos estos enfrentamientos al mismo tiempo que los vamos aprendiendo.
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Cabe destacar que si caemos en una casilla con un corazón ganaremos un punto de salud extra, aunque si caemos en la que pone Start Over, tendremos que empezar desde el punto de partida. Resulta más o menos fácil de calcular el número que vamos a sacar en el dado si saltamos justo cuando este muestre el número que queremos y hacemos parry cuando estemos perdiendo la altura del salto y caigamos sobre el dado. Requiere algo de práctica, pero si lo dominamos nos ahorraremos muchas peleas innecesarias.
Cuando lleguemos al final, por fin podremos hacer frente a King Dice, quien únicamente cuenta con un solo ataque. Para esquivarlo, simplemente nos bastará con hacer parries continuamente sobre las cartas rosas que nos lance mientras disparamos hasta que caiga derrotado.
Finalmente llegamos al último combate del juego, aunque para activarlo tendremos que negarnos a cumplir nuestra parte del trato cuando nos lo pregunten en la secuencia de vídeo que hay antes de la pelea. En el caso de que aceptemos, veremos un curioso final alternativo.
La primera fase tiene un buen número de movimientos de los que más vale cuidarse, aunque durante toda esta parte de la batalla hay una constante: diablillos recorriendo el escenario de una punta a otra. Estos pueden ser eliminados si les disparamos, pero pueden llegar a resultar muy molestos cuando coinciden con ciertos ataques del jefe.
Entre los movimientos que nos tocará evitar tenemos, cuando alargue su cuello tendremos que dirigirnos hacia la dirección contraria de la que salga. En cambio, si son los brazos los que alarga, tendremos que calcular el momento de saltar y combinarlo con un dash para no caer sobre ellos cuando nos ataque con ellos. El Diablo también puede crear unas llamas azules que van girando formando un círculo y moviéndose por el escenario. Para evitar fácilmente este ataque os recomendamos hacer un parry en la llama rosa central para que podáis moveros con mayor libertad.
Otro ataque parecido lo tenemos en uno que invoca cuatro bolas que van rebotando por toda la pantalla, aunque una de ellas es rosa y la podemos romper con un parry. Por último, el jefe también podrá desprenderse de su cabeza para intentar aplastarnos con ella. Para evitar esto, simplemente no os estéis quietos y utilizad el dash si os veis muy apurados.
Cuando le hagamos el suficiente daño, se desprenderá de su piel y tendremos que esquivar a su esqueleto quitándonos del centro. Cuando caiga, abrirá un agujero por el que nos tendremos que tirar rápidamente, dando comienzo de esta forma a la segunda parte de la pelea.
Aquí tendremos que plataformear sobre varias rocas flotantes mientras esquivamos los trozos del techo que van cayendo y hacemos parry a las bombas que nos lanza. Esto último es muy importante, ya que si explotan tienen un rango de alcance enorme que puede darnos con facilidad.
La siguiente fase es parecida, pero con menos plataformas e invocando nuevos enemigos que conviene eliminar rápidamente para que no nos entorpezcan. Finalmente, la parte final del enfrentamiento nos dejará con una única plataforma. Aquí seguirán cayendo fichas ardiendo y lágrimas a nuestro alrededor, por lo que tendremos que calcular muy bien el momento de saltar y volver a la plataforma para no chocarnos con ninguno de estos proyectiles. Esta fase es cortísima, así que tras un último esfuerzo por fin habréis completado este desafiante y divertido juego.