Virgen del Guadalupe: 1748, pintada por Fray Miguel de Herrera, traída por Madre Isabel desde México en su primer viaje, como lienzo enrollado entre su equipaje. Su estado de conservación es extraordinario.
Santísima Trinidad: siglo XIX.
Martirio de Santa Laura: siglo XVIII, que recoge el martirio al que sometieron a las hermanas trinitarias de la ciudad de Constantinopla cuando fue tomada por los turcos en 1453.
Retrato de la Infanta María Teresa de Borbón: siglo XIX, de José María Escacena, al modo de Goya, al tratarse de la esposa de Godoy y miembro de la familia real.
También se contaba con el Retrato del Infante-Cardenal D. Luis de Borbón, de José María Escacena, el "Cardenal Borbón", que tantó ayudó al Beaterio desde el arzobispado hispalense.
Retrato de Madre Isabel: siglo XVIII. Original tantas veces reproducido.
Inmaculada del Zodíaco: 1770-1780, por Juan de Espinal.
Calvario: siglo XIX. Neoclásico.
San José con el Niño: siglo XVII, repintado en el siglo XIX.
Sagrada Estirpe: siglo XVIII, abuelos de Cristo y Santa María del Pópulo.
San Juan de Mata y San Félix de Valois: siglo XIX.
Ecce Homo: siglo XVIII.
Arcángel San Rafael: siglo XIX.
Ángel de la Guarda: siglo XIX, pareja de San Rafael.
Padre Chacón: 1755. Confesor de Madre Isabel.
Don Bartolomé Cabello: 1815.
Mural del presbiterio: 1989, por Antonio Capacete. Este mural presenta todos los elementos que en la vida de Madre Isabel fueron llamativos: el océano Atlántico, los galeones que tomó para ir a México, la Torre del Oro, la antigua Puerta del Sol. Como curiosidad, indicar que hay una grieta ha provocado una fisura en el mural, pero esa grieta, que surcaría el cuello de Madre Isabel y separaría la cabeza del cuerpo, al llegar a la imagen de la religiosa la rodea, sin causar daño alguno.