Isabel Moreno Caballero nace el 22/05/1693.
Isabel toma el hábito de beata trinitaria el 02/02/1719 en el convento de los trinitarios calzados, junto a María del Espíritu Santo.
Primer Beaterio: casas arrendadas a los trinitarios calzados en la calle Enladrillada.
El 24/10/1722 la Virgen de los Dolores de Madre Isabel es trasladada, en Santo Rosario, desde San Gil hasta el Beaterio.
El 08/12/1728 el Beaterio se traslada a la Calle Santa Lucía, tras la mediación del confesor de Madre Isabel, el padre José Chacón.
Entre el 22/12/1746 y el 01/08/1750 Madre Isabel viaja a Nueva España (México) para cobrar la herencia de su tío Sebastián, maestro cirujano. Consigue 6 000 pesos y trae consigo la escultura del Niño Jesús y el lienzo de la Virgen de Guadalupe. Por la muerte del arzobispo mexicano y los problemas burocráticos derivados, no se le permite pedir limosna.
Entre el 26/11/1753 y el 02/05/1758 Madre Isabel realiza su segundo viaje a México, donde visita Ciudad de México, Chalco, Veracruz y Jalapa. Obtiene 14 000 pesos, que invirtió en el Beaterio.
En 1758 fallece el padre Chacón. El Beaterio se queja de que los trinitarios quieren convertir su casa en un asilo para los frailes mayores, por lo que solicita al Cardenal Solís pasar a su jurisdicción, lo que logra. No obstante, por su extrema pobreza, no recibe el beneplácito ecleasiástico para erigirse en convento autónomo.
Fallece Madre Isabel el 08/05/1774, triste tras no haber alcanzado el desarrollo de la institución que soñaba. Es sepultada en la parroquia de Santa Lucía, al no estar consagrada la iglesia del Beaterio. A su muerte sobreviene una grave crisis en la casa.
Desde 1789 se desarrolla una gran restauración en el Beaterio, gracias a la intervención del padre Bartolomé Cabello, que reunió e invirtió 250 000 reales en la siguiente década.
El 02/12/1790 se consigue la consagración de la iglesia del Beaterio.
En 1799 el recién nombrado arzobispo de Sevilla, D. Luis María de Borbón, se convierte en protector del Beaterio. Es nieto de Felipe V, primo hermano de Carlos IV y cuñado de Godoy.
El 05/12/1810 fallece el padre Bartolomé Cabello, que lega todo su patrimonio al Beaterio y es sepultado en el altar de la iglesia de la casa.
Durante la Guerra de la Independencia D. Luis María, al ser el único miembro de la familia real española que sigue en el país, actúa como regente en Cádiz, lo que le enemista con su sobrino Fernando VII.
En 1815 el Cardenal Borbón renuncia al arzobispado de Sevilla. Fallece en 1823, lo que trae consigo una nueva decadencia del Beaterio.
En 1823, por mediación del Conde de la Puebla del Maestre, Fernando VII asume el protectorado y comienza una nueva recuperación. Es fundamental en esta situación el apoyo del nuevo arzobispo sevillano, D. Francisco Javier Cienfuegos y Jovellanos.
El 16/08/1828 los restos de Madre Isabel son trasladados a la iglesia del Beaterio.
El período de crisis institucional en el último lapso del reinado de Isabel II y durante el Sexenio Revolucionario provoca una nueva situación crítica en el Beaterio.
Tras la restauración borbónica el Beaterio recibe el nuevo protectorado de D. José María Ybarra Gutiérrez de Cabiedes, I Conde de Ybarra.
Los siguientes condes de Ybarra heredan la condición de protectores. Consiguen involucrar a varias familias nobles de Sevilla, como los Infantes-Duques de Montpensier, Antonio de Orleans y María Luisa Fernanda de Borbón, hermana de Isabel II. Los Ybarra protectores son sepultados en la iglesia del Beaterio.
Durante la II República y la Guerra Civil se vive una situación de crisis, pero se consigue la supervivencia gracias al Marqués de Esquivel. En 1936, cuando se produjeron tantas quemas de iglesias y destrucción de imágenes en Sevilla y en toda España, un grupo de exaltados intentó entrar en el convento, pero los propios vecinos se opusieron, ya que ahí sólo iban a encontrar a "monjas mayores que cuidaban y salvaban la vida de muchas niñas huérfanas, que no tendrían ni para comer si no es por ellas". Ante esta defensa, los alborotadores abandonaron el lugar.
Se produce una grave inundación en 1959, que provoca la ruindad de la iglesia. Se restaura y vuelve a abrir al público en 1974, ya con Madre Pilar Ormad como superiora.
En 2013, con Madre Asunción Gavilán como superiora, se produce la fusión de la congregación con el instituto de Hermanas Trinitarias de Madrid, fundado en el siglo XIX por el padre Méndez Casariego y madre Mariana de Allsopp.
En 2019 se integra el centro educativo del Beaterio en la Fundación Educativa Santísima Trinidad.
Otras fundaciones
Galaroza (Huelva): 1886-1889.
Sorihuela de Guadalimar (Jaén): 1960-1974.
Cádiz: 1966-1971.
San Juan del Puerto (Huelva): 1975-2005.
Fuenteheridos (Huelva): casa de ejercicios, desde 1989.