En este apartado nos centramos en la reducción de ciertos materiales y productos sin alterar los procesos de fabricación en los que estos intervienen.
Esta reducción esta principalmente centrada en:
Disminuir el impacto ambiental: Reducir el uso de materiales y productos ayuda a minimizar la extracción de recursos naturales, la generación de residuos y la contaminación del aire, agua y suelo.
Fomentar el uso eficiente de recursos: Promueve un aprovechamiento responsable de materias primas, evitando el desperdicio y alargando la vida útil de los productos.
Reducir la generación de residuos: Menos materiales implica menos residuos en los procesos de producción, consumo y postconsumo.
Impulsar la economía circular: Favorece el diseño de productos reutilizables, reciclables y reparables, reduciendo la dependencia de recursos nuevos.