El ruido excesivo y la mala acústica dificultan la atención, la comprensión oral y la regulación emocional, especialmente en etapas como la ESO y la Formación Profesional de Grado Básico.
Mejorar la accesibilidad auditiva supone crear aulas más tranquilas, comprensibles y emocionalmente seguras.
Absorción acústica
Para disminuir el ruido producido por el movimiento de mesas y sillas, se han colocado pelotas de tenis en las patas del mobiliario del aula, reutilizando material donado.
Esta actuación sencilla ha permitido reducir de forma notable el ruido ambiental, favoreciendo un clima de aula más calmado y accesible.
Con el objetivo de mejorar la acústica del aula, se han instalado planchas con estructuras piramidales en el techo para romper la propagación del sonido.
Estas estructuras han sido elaboradas por el alumnado de la materia de Atención Educativa, favoreciendo su implicación activa en la mejora del entorno escolar.
Además, se han colocado paneles fonoabsorbentes en las paredes para reducir la reverberación y mejorar la claridad del sonido.
El aula se ha organizado en forma de U, facilitando la comunicación visual, la escucha activa y la participación del alumnado.
Esta disposición contribuye a reducir interferencias sonoras y a mejorar la interacción entre el profesorado y el grupo.