Jala fue fundado en el siglo XVI, aunque la región ya estaba habitada por pueblos indígenas antes de la llegada de los españoles. La palabra “Jala” proviene del náhuatl y significa “lugar donde abunda la arena”. El municipio cuenta con edificios históricos, incluyendo la Basílica Lateranense de Nuestra Señora de la Asunción, una iglesia del siglo XIX con impresionantes detalles arquitectónicos.
El Ceboruco es un volcán activo situado cerca de Jala. Su última erupción ocurrió en el siglo XIX. Es conocido por sus vistas panorámicas y es un destino popular para excursionistas. La zona del volcán ofrece oportunidades para el geoturismo, permitiendo a los visitantes explorar formaciones volcánicas y paisajes únicos.
Fiestas: Las fiestas patronales en honor a Nuestra Señora de la Asunción se celebran en agosto, con procesiones, danzas tradicionales, y eventos culturales.
Artesanía: Jala es conocido por su artesanía local, especialmente artículos de cerámica y textiles bordados a mano.
Jala es famoso por cultivar mazorcas de maíz gigantes, algunas de las cuales han sido reconocidas por su tamaño excepcional, llegando a alcanzar hasta 50 cm de longitud. Cada año se celebra la Feria del Elote en septiembre, destacando la importancia del maíz en la cultura local y ofreciendo concursos, exposiciones y degustaciones.
Muestra a los visitantes los diversos monumentos históricos que existen en la localidad, acompañados de música y un relator que va explicando las historias de los lugares visitados.
Jala fue el primer asentamiento con pobladores de origen náhuatl y fue evangelizado por los frailes de Ahuacatlán. Pasó de pueblo a villa el 5 de febrero de 1918, con la promulgación de la Constitución Política del Estado de Nayarit, quedando integrado como municipio de esta entidad.
El encanto de Jala, Nayarit, se vio reconocido el año del 2012 cuando fue oficialmente nombrado como Pueblo Mágico por el gobierno de México. Con su rica historia, belleza natural y tradiciones arraigadas, Jala se convirtió en un destino imperdible para los amantes de la cultura, la gastronomía y la aventura. Desde entonces, sus calles empedradas, su exquisita gastronomía y sus festivales folclóricos han atraído a visitantes de todo el mundo, consolidando su lugar como uno de los tesoros más preciados de Nayarit.
Anteriormente conocido como Xala, este nombre náhuatl se traduce como abundante en arena, arena que fue expulsada durante las distintas erupciones que ha tenido el volcán Ceboruco
En los meses de junio a septiembre, esta imponente caída de agua de 30 metros de altura se presta para un chapuzón. Para llegar a ella es preciso caminar más o menos un kilómetro.