Nuestra querida Elvira, compañera de infantil, ha vivido hoy una jornada muy especial. A primera hora entramos en el colegio escuchando la canción de Nino Bravo "Un beso y una flor" y ya se escaparon las primeras lágrimas de emoción en el rostro de algunas compañeras. A lo largo de la mañana, no han parado de llegar ramos de flores, regalos y quizás lo más emocionante de todo: las palabras y sencillos homenajes de sus antiguos alumnos. A la salida, todo el claustro de profesores se reunió en el patio de entrada del colegio para darle un caluroso aplauso de despedida.
Te deseamos una muy feliz jubilación. Puedes irte con la satisfacción del deber cumplido porque hasta el último día has estado entregada a tus pequeños. En el Castra tienes, como tú has dicho, tu segunda casa. Esperamos verte muchas veces por aquí. Un fortísimo abrazo. ¡Enhorabuena!