Hola Martin ¿Cómo va la mudanza? ¿Ya perdiste algo en el camino? Jaja. Espero que esté todo bien por allá, acá las cosas no estuvieron mejorando, están desapareciendo muchos vecinos...
Ya me da miedo salir. Ayer Rafa me dijo que se llevaron a alguien en frente de su casa a plena luz de el día, un joven de no mas de 20 años, decían que el formaba parte de alguna rebelión, pero como pueden ellos estar seguro de eso? No entiendo cómo llegamos a este punto, ya parecemos animales, y nosotros somos los corderos en su matadero. Creo que hubiera sido mejor si me iba con vos, pero bueno, papá no se va a cuidar solo y no quiere dejar la casa. Espero que todo esto termine, de algún modo, lo antes posible por dios.
En verdad espero que te encuentres bien.
Saludos, Daniel.
Carta 2
No me imagino vivir con el constante miedo de que vos o alguien cercano desaparezca, sin dejar rastro. Llamar una y otra vez sin respuesta, con un dolor en el pecho, gritando y pidiendo justicia, y que la única respuesta sea: "ahora mismo tu ser querido es una incógnita que ya no existe" deshumanizado a tu par y al mío.
No sé cómo cambiar esta realidad yo solo. Esta nueva Argentina asusta, nos roba el sueño y nos deja un nudo en la garganta que, no se desata hasta que se sepa sobre esos 30mil y las respectivas condenas.
Pero, ¿Hasta cuando hay que aguantar?
La Argentina va abriendo los ojos por cada discurso, por cada desaparecido. Nuestro país tiene un hilo de esperanza para recuperar esa libertad y la justicia que perdimos.
Si me estas leyendo, si me estas escuchando, te invito a luchar conmigo, a levantar la voz.
Porque si peleamos por el otro, peleamos por nosotros, peleamos por nuestra Argentina que está siendo tomada por manos llenas de sangre de esos 30mil.
Carta 3
Escribo esto completamente helado, luego de escuchar el nefasto discurso donde se le restaba importancia no solo a todas aquellas personas sin paradero alguno, sino que a la incertidumbre y dolor de los familiares. Le pregunté a mi abuela, quien va a las marchas a apoyar a las demás abuelas y madres pidiendo justicia por sus nietos e hijos "¿no tenés miedo?"; "Sí, lo tengo hijo, pero tengo más miedo de no poder recuperar nuestra libertad, mi libertad" contestó ella.
Ahora y más que nunca, temo el que mi abuela o algún amigo no vuelvan, temo el que algún día simplemente desaparezcan. El hecho de no poder evitarlo me carcome la cabeza y me quita el sueño, todo los días nos sumergen en una enorme incertidumbre. Pero, al ver la convicción y fortaleza de los familiares de aquellas personas que, son o fueron alguien, me llena profundamente de ilusión el alma, disipando ese temor y haciéndome soñar con miles de argentinos libres otra vez.
Autores y Autoras: Morena Nantes,
Joaquín Delgado,
Szabo Elizabeth
2024