El agua es una sustancia que se compone por dos átomos de hidrógeno y un átomo de oxígeno (H2O) y se puede encontrar en estado sólido (hielo), gaseoso (vapor) y líquido (agua). Las propiedades físicas y químicas del agua son muy importantes para la supervivencia de los ecosistemas.
Transporta nutrientes hasta las células para la producción de energía y es el medio en el que se disuelven los líquidos corporales. Facilita la eliminación de toxinas y el exceso de nutrientes por la orina. Una buena hidratación preserva la elasticidad, suavidad y tono de la piel. Regula la temperatura corporal.
No tiene color, sabor ni olor. Su punto de congelación es a cero grados Celsius (°C), mientras que el de ebullición es a 100 °C (a nivel del mar). El agua del planeta está cambiando constantemente y siempre está en movimiento.