Debido a la complicada situación causada por la COVID-19, los individuos han tenido que lidiar con sentimientos de aislamiento, frustración, aburrimiento, ansiedad, estrés, entre otras cosas causando respuestas negativas como desesperanza, ansiedad, depresión y enojo. Por ello se dice que son “vulnerables” a su entorno, esto puede causarles una sobrecarga emocional. Sin embargo, hay ciertas acciones que pueden implementarse desde casa para aportar al equilibrio emocional, entre ellas:
a) Sé flexible: Los horarios establecidos para dormir, levantarse, comer, entre otros, pueden variar en ocasiones para quitarles un poco de rigidez a sus rutinas.
b) Reajusta: A raíz de la pandemia muchas ideas y expectativas han cambiado. Hay que enseñarles que no tiene nada de malo reprogramar sus ideas, planes, y deseos para adaptarse de la mejor manera posible a la nueva normalidad sin frustraciones.
c) Establece las normas: Entre todos los miembros de la familia, pueden acordar nuevas normas que respondan a las nuevas necesidades que han surgido durante la pandemia.
d) Reduce el estrés: Procuren reducir aquellos aspectos de la dinámica familiar que los estresan; definan qué aspectos no son tan importantes y cuáles son necesarios para crear una sana convivencia.
Por todo lo anterior, se realizó un proyecto de Educación Socioemocional para la Comunidad Escolar de la BENEPJPL, como parte del Plan de Implementación de Medidas para el Retorno Seguro a las Actividades Presenciales en la Nueva Normalidad, cuyo propósito es brindar herramientas a la comunidad para afrontar retos y proponer soluciones creativas e innovadoras que permitan favorecer el crecimiento personal y profesional, y con ello, asegurar su bienestar a través de la educación de las emociones y los sentimientos, siendo un factor fundamental para su desarrollo.