Injerto de amor
Pedro Héctor Rodríguez
Dijo un espigado lirio
a una perfumada rosa:
“Ven y cásate conmigo
Quiero que seas mi esposa”
Ella aceptó la propuesta,
y hablaron al jardinero;
quien, con suma habilidad,
hizo un magistral injerto
La nueva planta formada
dio nuevos lirios y rosas;
y se nutrieron de ellos
abejas y mariposas
Mas todo eso fue posible,
gracias al buen jardinero;
quien, con suma habilidad,
hizo el magistral injerto
Y no solo unió sus tallos;
también los fertilizó,
los regó con agua pura,
y los cuidó con amor
El, el espigado lirio
Ella, la fragante rosa
Con Dios como jardinero,
producen flores hermosas
Los que planean casarse,
inviten al jardinero;
para que de hombre y mujer
haga un magistral injerto
También recuerda el Señor
a los que ya están casados,
que él es el jardinero
que está dispuesto a cuidarlos
Lirio espigado el esposo
Rosa fragante la esposa
Pónganse en manos de Dios
El los une en un injerto,
y dan más lirios y rosas
en ese injerto de amor
Este poema forma parte de mi libro "No desmayes, Peregrino", el cual puede ser adquirido en amazon.com
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