"DECIR LA VERDAD Y HACER EL BIEN" (PADRE USERA)
La Pascua no es solo recordar que Jesús ha resucitado. Es descubrir que la vida nueva puede empezar también en nosotros.
Durante estos cincuenta días aprendemos a reconocer los signos de la Resurrección:
Los discípulos pasan del miedo a la confianza.
Tomás aprende a creer tocando las heridas.
los caminantes de Emaús descubren a Jesús mientras comparten el pan.
María Magdalena reconoce su nombre pronunciado con amor.
Pedro vuelve a empezar después de su fragilidad.
Jesús no vuelve para explicar la vida. Vuelve para caminar con nosotros.
Por eso la Pascua es una pregunta para nosotros:
¿Sabemos reconocer la vida nueva cuando aparece sin hacer ruido?
¿Sabemos confiar aunque no entendamos todo?
¿Sabemos volver a empezar después de equivocarnos?
¿Sabemos acompañar como Jesús acompaña en el camino?
¿Sabemos vivir con esperanza en medio de lo cotidiano?
Cada encuentro con el Resucitado es una propuesta para:
Mirar con confianza.
Caminar con otros.
Escuchar antes de juzgar.
Reconocer la vida que nace en lo pequeño-
Y volver a empezar siempre que sea necesario.
Este tiempo es una invitación a aprender a vivir con esperanza.
Porque la Resurrección no ocurrió solo una vez… ¡sigue ocurriendo cada vez que la vida vuelve a abrirse paso!