Profesionalizar al docente de educación básica, por medio de una oferta educativa integral que concilie y cambie aspectos conceptuales, técnicos y metodológicos, para resignificar y transformar la práctica educativa, docente y pedagógica.
Es evidente que un propósito precedido por la idea de resignificar y transformar la práctica educativa, docente y pedagógica, obedece a un enfoque profesionalizante, que debe ser consistente con los postulados de la docencia reflexiva, cuya presentación más profunda se encuentra basada en la INVESTIGACIÓN-ACCIÓN que conlleva a recuperar el saber y la reflexión crítica de la práctica profesional del sujeto docente; como condición indispensable para entender y otorgar un nuevo significado a la práctica para intervenir y no únicamente presentar la realidad.
El perfil profesional se establece mediante rasgos que el docente en formación deberá mostrar durante su trayecto y al término de la maestría (en su escuela), mismos que son defendidos en términos de competencias profesionales, al estar orientados a la construcción de saberes conceptuales, técnicos y metodológicos relacionados con la práctica, en los ámbitos laboral y social. Así como resultado de su formación continua en la Maestría en Docencia para la Educación Básica, el docente habrá desarrollado las siguientes competencias.
Trabaja de manera colaborativa, intercambiando y negociando saberes con otros actores educativos.