El nacimiento de esta noble institución, ha tenido en la formación técnica su proyección, desde sus primeros alumnos. Se habrán perfeccionado los métodos, se habrán ampliado los horizontes del saber, pero el hecho educativo, en nuestra simple y elocuente naturaleza, atraviesa sin pausa la historia, de cuantos hayan formado parte del colegio, constituyendo sin dudas, una de las caras más significativas y hasta, de alguna manera, su misma columna vertebral.
El Consejo Nacional de Educación Técnica (C.O.N.E.T) anunciaba mediante una resolución la creación de tres técnicas, una en Acebal (Provincia de Santa Fe), otra en Moreno (Provincia de Buenos Aires) y una tercera en Presidente Derqui, “...la E.N.E.T. Nº 1” de la Ciudad homónima.
La creación de la Escuela Técnica de Presidente Derqui es la concreción de los esfuerzos y gestiones llevadas a cabo por la Fundación Presidente Derqui, con la Dra. Lea Figalo y el Dr. Albanese a la cabeza.
En los primeros días del mes de mayo de 1973 fue nombrado, por el C.O.N.E.T, director fundador y organizador de la novel escuela, el Ingeniero José Ramón Romero, quien no sabía dónde quedaba Presidente Derqui. Lo primero que hizo fue contactarse con las autoridades del Colegio Cardenal Copello, dirigido por las Hermanas de la Congregación de Santa Ana, quienes le mostraron las instalaciones destinadas para el funcionamiento de la escuela técnica, eran instalaciones precarias que comprendían un altillo, con un techo muy bajo, un pequeño salón y una oficina.
Al año siguiente creció la población escolar quedando chico el espacio físico, pues las clases teóricas y las prácticas de taller se daban en las mismas instalaciones. Esto generaba dificultades de toda índole. Buscando una solución a ese problema, y sabiendo que la ENET Nº4 de la Plata había desactivado un galpón de 12 metros de frente por 20 de fondo, con una superficie cubierta de 240 metros cuadrados, se iniciaron las gestiones, ante el CONET, para lograr la donación. Conseguido el galpón se les planteo el problema de traerlo, no se disponían de medios económicos ni de transporte.
La instalación del galpón logra descomprimir la falta de espacio. De esta manera las clases teóricas se dictan en el Instituto Cardenal Copello las practicas del taller se trasladan a la casa propia al nuevo galpón.