Paul, quien está ubicado cerca de donde había encerrado a Andrew, comienza a escuchar pasos cautelosos que de repente comienzan a ser más rápidos, es aquí cuando donde decide ir a ver si Andrew se encontraba en la habitación; al ver la puerta abierta, sale corriendo apresurado, encontrando a Andrew e ipso facto disparandole en la cabeza, matándolo en cuestión de segundos.